El presidente Javier Milei volvió a quedar en el centro de la escena tras pronunciar una frase tan llamativa como difícil de interpretar durante su exposición en la Fundación Libertad. En medio de un diagnóstico sobre la crisis del consumo y el cierre de fábricas, el mandatario apeló a una metáfora que rápidamente se viralizó: “huevos con mermelada”.
El episodio ocurrió en el marco de la cena anual de la entidad, donde Milei sostuvo que “marzo mostró los peores números, pero en abril se empiezan a ver los primeros signos de recuperación”. Allí también defendió el rumbo de su gestión y aseguró que sus primeros años de gobierno demostraron que “las políticas liberales funcionan”, pese al deterioro económico que reflejan distintos indicadores y encuestas.
Sin embargo, el momento más comentado llegó cuando intentó graficar la situación del consumo con una comparación inusual: “A los huevos, cuando comen la tostada con el huevo, ¿le ponen mermelada?”. Tras la pregunta, se respondió a sí mismo: “Bueno, es un dato interesante, le están mandando a la quiebra a los productores de mermelada”. La frase generó desconcierto inmediato y fue replicada en redes sociales, donde se multiplicaron las burlas y las interpretaciones.
Durante su discurso, Milei también rechazó que los salarios estén perdiendo poder adquisitivo y afirmó que “el único salario congelado es el suyo”. Además, cuestionó las mediciones tradicionales al señalar que “es muy deshonesto no incluir a los informales”, en referencia a un sector que, según datos oficiales, mostró mejoras nominales en sus ingresos.
El Presidente también desestimó las críticas por la caída del consumo. “Es mentira que está en su peor momento, cambió la forma en la que se vende”, sostuvo, al atribuir el cierre de locales comerciales al avance de plataformas digitales como Mercado Libre y Temu.
En otro tramo, rechazó la idea de un atraso cambiario y defendió los resultados de su gestión económica. Acompañado por funcionarios como Luis Caputo y Manuel Adorni, Milei describió a su administración como “el gobierno de los tres 100.000”, en referencia a supuestos logros en materia fiscal, exportadora y de inversiones.
Más allá de los datos y las definiciones económicas, fue la metáfora de los “huevos con mermelada” la que terminó dominando la conversación pública. En un escenario atravesado por la crisis y la sensibilidad social, el episodio volvió a poner el foco en el estilo comunicacional del Presidente y en el impacto que sus palabras tienen fuera del ámbito político.
