El Gobierno logró anotar otra semana de victorias desde el plano político. Se aprobó la Reforma Laboral, el Acuerdo Mercosur – Unión Europea, la Ley de Glaciares y la Ley Penal Juvenil. Todos hitos de gestión a resaltar en la apertura de sesiones de esta noche.
Además, el Gobierno celebra los logros bélicos alcanzados por sus principales socios aliados internacionales: Estados Unidos e Israel.
Los últimos dos puntos (baja de la edad de imputabilidad a 14 años y alineamiento internacional) tienen que ver con la “batalla cultural” y el alineamiento ideológico del Gobierno y su núcleo duro de votantes
Sin embargo, los primeros tres, van de lleno a robustecer el sostén de este modelo económico: la generación y acumulación de dólares. La reforma laboral brinda un marco más benevolente para los empresarios, buscando atraer inversiones. El acuerdo con la UE facilita un mercado de 450 millones de habitantes. Por su parte, la Ley de Glaciares destraba un pedido histórico del lobby minero. Todas estas medidas se suman al ya conocido RIGI y su ampliación al upstream.
En el plano financiero el foco es el mismo. Como adelantamos la semana pasada, el Tesoro emitió un nuevo Bono en USD ley local. El AO27 logró captar USD 250 M al 6% TEA y proyecta alcanzar los USD 2.000 M en un programa de emisiones.
En tándem, el BCRA acumula 38 ruedas consecutivas de compras netas y las reservas brutas se encuentran en el mayor nivel en seis años: USD 46.905 M.
Sin embargo, el mercado luce algo escéptico con la situación y espera una operación de otra magnitud. Algo que Caputo ha desmentido una y otra vez. Las causas de dicho escepticismo son dos. Por un lado, la pared de vencimientos que debe afrontar Argentina en los próximos años: USD 11.700 M de Global 2030 + USD 9.700 M de Bonar 2030 + USD 3.100 M de los 2029. Por otro, el atesoramiento de personas humanas no da tregua. En enero la compra neta de billetes por personas humanas ascendió a USD 2.203 M. Fueron 1,6 millones los compradores.
Esto marca las tensiones del modelo económico. Un equipo económico que prioriza la desinflación y la acumulación de reservas, pero que para conseguirlo debe tener una tasa de interés que enfría la actividad económica de la mayoría de los argentinos.
Para graficarlo. Esta semana se conoció el dato del EMAE de diciembre (proxy del PBI desde el lado de la oferta). En 2025 la economía creció 4,4%, borrando las caídas de 2024 y 2023. Sin embargo, los ganadores fueron unos pocos: Agro (+6.5% con cosecha récord de trigo), Minería y Oil & Gas (+8%, 5to año al alza) e Intermediación Financiera (+24%, 2do año de suba). Tal es así que si se excluyera al Agro el indicador se ubicaría -0,5% vs 2023.
Además, el consumo no levanta. Casos como el Lácteos Verónica o Granja 3 Arroyos se repiten en todas las cadenas de valor, y golpean tanto aguas arriba como abajo. El miedo en los empresarios es que esto espiralice la mala racha por menor empleo y, consecuentemente, menor consumo
Con todo, el Gobierno elige sus batallas en una economía con limitaciones y un perfil de deuda a afrontar. Por ahora pondera más la macro que la micro. ¿Escucharemos hoy algún mensaje de alivio para el mercado doméstico?
Sección Nacional
Nuevo Bonar en USD: ayuda, pero no alcanza
La noticia de la semana fue la licitación de un nuevo Bono en USD ley local. A diferencia del AN29, el vencimiento del nuevo AO27 cae enteramente en el actual mandato de Milei (aunque una semana después de la primera vuelta), lo que representó un atractivo crucial.
Por eso, la tasa conseguida de 5,8% (TNA semestral; 6,0% tasa efectiva anual) estuvo mucho más en línea con la de los Bopreales que de los Bonares. El equipo económico vendió el evento con la conclusión de que el riesgo país sería de 230 pbs sin el "riesgo kuka". La realidad es el éxito de la colocación se debió en principal medida por: i) el atractivo de la brecha canje del 3,0% (CCL vs MEP) para los inversores offshore (parten de cables, compran MEP barato, licitan y suben los bonos a Euroclear); y ii) la abundancia de USD MEP en el mercado local (en récord cercano a los USD 40.000 M).
Si bien esto es un gran paso para el Mecon, el mercado tomó la noticia con cautela: el riesgo se amplió casi 40 pbs en la semana hasta 554 pbs. Es que, si bien la idea del Gobierno es realizar subastas equivalentes cada 15 días hasta juntar USD 2.000 M para el pago de vencimientos de julio, esto no resuelve la pared de vencimientos que enfrenta Argentina (USD 11.700 M de Global 2030 + USD 9.700 M de Bonar 2030 + USD 3.100 M de los 2029). Por esto, los inversores están mucho más atentos a algún anuncio de operación a mayor escala. Si bien Caputo negó esta estrategia en reiteradas ocasiones, no lo podemos descartar.
En lo cambiario, el tipo de cambio tuvo mayor dinamismo. De viernes a lunes subió casi 2,5%, sumado al 1,5% de la semana previa. ¿Qué pudo estar pasando? Provincias y empresas enfrentan vencimientos de bonos por más de USD 500 M. La mayor parte de eso se explica por PBA, con vencimientos por USD 400 M y depósitos por USD 300 M, por lo que debería haber acudido al
mercado por el remanente. Además, cabe destacar que el BCRA no interrumpió lo que ya son 38 ruedas consecutivas de compras, algo bien visto, aprovechando el momentum internacional
La duda que empieza a surgir es si el BCRA seguirá comprando reservas una vez que pase la revisión del FMI. Actualmente los técnicos argentinos están en Washington para cerrar un entendimiento con el Staff que derive en un acuerdo con el Directorio.
En el plano monetario, la licitación del Tesoro tuvo un rollover del 93%, aportando a una situación de mayor liquidez en el mercado de pesos. Volvió el "Punto Anker". La caución a un día llegó a operar al 10%, aunque promedió cerca del 20%. La inflación implícita volvió a bajar luego de dos semanas de suba, pero esto no parece haber sido por una mejora en la expectativa del tipo de cambio.
Es que el Mecon sorprendió al no poner en la licitación instrumentos en pesos a tasa fija y, ante su escasez, el mercado se tiró de cabeza a una clase de activos que venía castiga-da.
Así, con un BCRA que terminó tomando ARS 2 billones en la rueda repo y con estos niveles tan bajos de tasas, existen 2 lecturas: i) es un nuevo paradigma para aliviar el costo financiero e impulsar el consumo o ii) es un aprovechamiento de la caída en la demanda de pesos para luego volver a reforzar el apretón monetario y así buscar controlar el tipo de cambio y la inflación.
En el mundo de las acciones, el Merval cayó casi 10% en dólares y amplía la brecha con el resto de Latam (sin cambios en la semana -ILF, MSCI Latinoamérica-). Si bien se empezaron a conocer algunos resultados corporativos por debajo a lo esperado (sobre todo bancos), la baja no escapa de una mala semana para el riesgo país y el tipo de cambio (hubo semanas de riesgo país mejorando y tc apreciándose, pero Merval a la baja).
La economía creció 4,4% en 2025, lo explican: agro, energía y finanzas
Esta semana INDEC publicó el EMAE de dic-25, el estimador mensual que anticipa el PBI por el lado de la oferta, con un dato más que positivo.
En diciembre, la economía avanzó un 1,8% mensual s.e., el mayor salto desde jul-24 (en plena recuperación post piso), y se ubicó +3,5% i.a. Con ello, la economía (PBI) habría crecido +4,4% en 2025, recuperando los niveles pre 2023.
El despegue al final del año también favorece al arrastre estadístico para el 2026. Mirando la serie sin estacionalidad, en dic-25 la actividad se posiciono un 2,0% por encima del promedio anual. Esto implica que si 2026 se mantuviera en el nivel de diciembre durante todo el año (sin crecer ni caer), el “piso” de crecimiento anual ya sería del 2%.
Por cómo se construye el EMAE —replicando el PBI bajo el enfoque de la producción—podemos adelantar un primer mapa sectorial del cierre de 2025, el cual en su comparativa con 2023.
Por el lado de los ganadores, el Agro cerro diciembre con niveles de producción récord gracias a una excepcional cosecha de trigo y consolida un crecimiento 6,5% i.a. (+40,9% vs. la sequía de 2023). Tal es así que si se excluyera al Agro el indicador se ubicaría -0,5% vs 2023. La Minería y Oil & Gas cierran su 5to año de crecimiento consecutivo (+8,0% i.a.) promediando una excepcional tasa del 9,1% anual. La Intermediación Financiera hiló un segundo gran año impulsado por la volatilidad en la tasa de interés.
Los perdedores también mostraron un balance positivo en 2025, pero inevitablemente más magro. La industria manufacturera se posiciona como el más relegado (apenas +0,8% i.a. y -8,1% vs. 2023). En el margen, desde la liberalización cambiaria y la mayor apertura comercial (feb/25), la industria acumula una caída del 5% sin estacionalidad.
El consumo masivo no levanta y tensiona la cadena de pagos
Esta semana se conocieron los datos de consumo de diciembre, permitiendo analizar el 2025 cerrado. Las ventas de supermercados crecieron apenas un 0,5% i.a. y así acumularon un magro rebote del 2% frente a 2024, luego de haber caído un 11% frente a 2023.
Por el lado de los mayoristas, diciembre cerró +2,1% i.a. pero en el año acumuló una contracción del 6,8% frente a 2024. Así, hila un segundo año de desplome de ventas: en 2024 habían caído 15% vs 2023.
En cuanto a los shoppings, si bien tuvieron un mal diciembre (-2,4% i.a.), lograron cerrar el año 3,4% arriba de 2024. Cabe destacar que esto compensa apenas parcialmente la caída de 2024 (-6% vs ‘23).
Visto desde el lado de los consumidores, luce difícil recuperar los niveles de 2023 (o previos). Al menos, sin una recomposición del ingreso disponible de las familias. Venimos destacando un menor volumen por compra y un mayor número de operaciones en el mes. El hogar ajusta cantidades, cambia de marca y depende cada vez más de las promociones y financiamiento con tarjeta de crédito.
Desde el lado de los empresarios la foto no es más alentadora. Si los supermercados y mayoristas no venden, nadie vende. Quienes proveen a las cadenas son productores de alimentos y bebidas, fabricantes de artículos de limpieza, distribuidoras, y eso tracciona logística y servicios, entre otros tantos. A su vez, el ajuste que deben hacer estas empresas para cumplir con su cadena de pagos, espiraliza esta baja del consumo vía menor empleo y salarios.
Sección mundo
La semana en que la IA dejó de ser una historia lineal
Fue una semana de debate casi existencial en los mercados globales. El disparador fue un informe de Citrini Research que planteó un escenario incómodo: ¿qué pasa si la inteligencia artificial funciona demasiado bien? No un fracaso tecnológico, sino un éxito tan rotundo que haga que se compriman márgenes, erosionen ventajas competitivas y traslade el excedente hacia consumidores y gobiernos en lugar de a accionistas. El lunes, el mercado compró ese miedo. El S&P y el Nasdaq corrigieron, y el software profundizó la caída, reflejando la inquietud sobre valuaciones exigentes frente a un futuro menos rentable.
El humor cambió el martes. El evento de Anthropic ayudó a recalibrar expectativas: más integración con sistemas existentes y mejoras de productividad que reemplazo masivo inmediato. La narrativa pasó de “disrupción total” a “adopción gradual”. El miércoles llegó el verdadero punto de inflexión con los resultados de NVIDIA. Los números fueron espectaculares: ingresos trimestrales por USD 68,1 mil millones frente a USD 65,9 mil millones esperados, revenue de data centers de USD 62,3 mil millones y una guía para el próximo trimestre de hasta USD 79,6 mil millones, muy por encima del consenso. La compañía sostuvo además márgenes brutos del 75%. Desde la irrupción de ChatGPT, sus ingresos de data centers crecieron casi 13 veces. La demanda, según Jensen Huang, “crece exponencialmente”.
Sin embargo, el optimismo duró apenas una hora. Luego del primer rally, volvió el escepticismo. El mercado empezó a preguntarse si el ritmo de crecimiento es sostenible. Los modelos tienden a ser cada vez más eficientes y pequeños, lo que podría moderar los requerimientos de cómputo. Además, muchos nuevos clientes son start-ups sin ganancias, dependientes de capital externo.
El jueves, el tono volvió a tornarse más defensivo. En paralelo, los Treasuries subieron 0,8% en la semana y la tasa a 10 años cayó 10 puntos básicos hasta 3,99%, señal de búsqueda de cobertura, mientras el DXY avanzó 0,5% impulsado por la debilidad del yen.
La Reserva Federal también se metió en el debate. El secretario del Tesoro Scott Bessent y Kevin Warsh argumentan que la IA elevará la productividad y permitirá crecer sin inflación, habilitando recortes anticipados.
En contraste, Christopher Waller y Lisa Cook sugirieron que las disrupciones laborales podrían limitar el margen para bajar tasas. Olivier Blanchard añadió complejidad: más desigualdad podría reducir la tasa neutral vía mayor ahorro, pero la inversión masiva requerida para desplegar la IA la empujaría en sentido contrario.
El mercado, que todavía pricea recortes en 2026, choca con una inflación core en 2,8% y una Fed que insiste en cautela.
Fuera del eje tecnológico, las grietas en el crédito privado siguieron ampliándose, con episodios que cuestionan la liquidez real del sector. En Asia, el yen se depreció más de 1% ante rumores de mayor presión política sobre el Banco de Japón. En Brasil, las encuestas muestran a Flavio Bolsonaro prácticamente empatado con Lula, anticipando una elección polarizada. Y en Medio Oriente, el acercamiento entre Estados Unidos e Irán moderó el precio del crudo.
En síntesis, fue una semana donde la IA dejó de ser una historia lineal de crecimiento infinito. El mercado osciló entre euforia y duda, y la pregunta es: ¿la revolución tecnológica justificará las valuaciones actuales o terminará reescribiendo quién captura el valor? ¿es un boleto al paraíso o un ticket al fin de los tiempos? El debate recién empieza, y es macroeconómico.
Dinámica | Economía y Estrategia: Consultora dedicada al análisis económico y asesoramiento en gestión de PyMEs. Comentanos tu caso: info@dinamicaeye.com





