La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó este lunes la convocatoria a un paro general de 24 horas que se realizará el mismo día en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.
Aunque todavía no se sabe la fecha de la medida de fuerza, ese mismo día el transporte de pasajeros se verá afectado, tras el anuncio de la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT) que adherirá a la protesta de la central obrera.
La decisión fue tomada hoy durante una reunión virtual del Consejo Directivo de la central gremial, que optó por endurecer su postura y avanzar con una huelga total en rechazo al proyecto oficialista, que ya obtuvo media sanción en el Senado. La medida de fuerza se realizará sin movilización, aunque con un impacto amplio en la actividad del país.
Paro nacional de la CGT: qué pasará con el transporte
Uno de los puntos más relevantes de la medida es que el transporte público no funcionará durante toda la jornada de paro, con la adhesión de gremios clave del sector. La central sindical confirmó que trenes, subtes y colectivos quedarán paralizados, lo que afectará la movilidad en todo el país durante la huelga.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA), que agrupa a choferes de colectivos, respaldó la medida, lo que garantiza que no habrá servicio de colectivos, junto con la adhesión de sindicatos ferroviarios, maquinistas, trabajadores del subte y otros gremios ligados al transporte.
Para garantizar ese respaldo al paro, la CGT convocó a la UTA que dirige Roberto Fernández. La respuesta fue afirmativa y así se logró un apoyo clave para asegurarse la paralización de las actividades probablemente el día en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral aprobada en el Senado.
Adhesión de múltiples sectores al paro de la CGT
Además del transporte, la protesta cuenta con el apoyo de sindicatos de peso en la industria y los servicios, como metalúrgicos, mecánicos, construcción, alimentación, textiles, petróleo y comercio.
También se espera adhesión de empleados estatales, docentes y personal educativo, lo que marcará la paralización de actividades en sectores públicos y privados durante la jornada.
La central obrera ha expresado que la huelga busca mostrar un rechazo contundente al proyecto de reforma laboral, que consideran perjudicial para los derechos de los trabajadores, y presionar a los legisladores antes de la discusión clave en la Cámara baja.
Esta convocatoria representa la cuarta huelga general en el marco de la gestión del presidente Milei, y evidencia un clima de creciente tensión entre los sindicatos y el gobierno por el rumbo de las políticas laborales y económicas.
