El presidente de la Nación, Javier Milei, participará de la tradicional vigilia del 8 de julio en Tucumán, en el marco de la conmemoración por el 209° aniversario de la Declaración de la Independencia, que se desarrollará en el Museo Casa Histórica.
En este mismo lugar y hace un año se firmó el Pacto de Mayo, cuando la mayoría de los gobernadores se mostraban dialoguistas, escenario que parece haber mutado en las últimas semanas, frente a los últimos movimientos críticos de los jefes provinciales, que incluye al tucumano Osvaldo Jaldo.
"El Presidente va a estar en Tucumán para dar su mensaje a la Nación y, luego de la vigilia, partirá hacia Buenos Aires para participar de otras actividades oficiales", informó Jaldo en el cierre de esta semana a los medios, tras una actividad oficial.
Unos días antes, ante la falta de definición de la Casa Rosada sobre la asistencia del jefe de Estado a la provincia, el propio gobernador tucumano había sostenido ante la prensa: "Necesitamos que el Presidente no solo nos confirme si viene a Tucumán, sino también en qué horario lo va a hacer.
Tucumán, el 9 de Julio, es la capital de la República Argentina y el presidente tiene que dar el mensaje desde acá". El antecedente de la ausencia de Milei a los actos por el Día de la Bandera, el 20 de junio, en Rosario, había despertado dudas en la Casa de Gobierno tucumana.
