El más sabio y más justo de todos los hombres

Por Vidal Mario - Periodista, escritor, historiador.

2 de junio 2025

Antonio Dos Reis era un mulato a quien apodaban “Maceió” por haber nacido en la capital de Alagoas, Brasil.

El general argentino Lucio V. Mansilla era un ex combatiente de la Guerra de la Triple Alianza, además de político, aventurero y escritor

Un día de noviembre de 1878, dicho militar, hombre que ya había viajado por muchas partes del mundo e inclusive había recorrido India y Egipto, contrató al mulato para recorrer en su pequeña embarcación llamada “Terecañÿ” un río del Paraguay.

Durante el recorrido, Mansilla a veces hojeaba un libro que llevaba consigo: “La República”, de Platón.

En una de las oportunidades en que lo hizo, se entabló entre ambos el siguiente diálogo:

“¿Sabe usted lo que es este libro, Maceió?

Näo.

Pues, es un libro que dice que usted no es uno sino dos, uno por fuera, otro por dentro. Uno que se vuelve polvo, tierra o ceniza. Otro que puede pasar de nuestro cuerpo físico, donde está escondido, a lo que llamamos mundo espiritual.

Dice que somos dos en uno. Uno que se llama cuerpo, que se ve con los ojos y se toca con las manos. Otro que se llama alma, y que no se puede ver con los ojos ni tocar con las manos porque es invisible como el viento o como la esencia de un perfume. Dice que el alma es inmortal, que no muere ni puede morir.

Después habla de Dios, que para gente como los judíos y los cristianos es un viejo rey que vive eternamente sentado en un trono instalado en una corte celestial.

Pero Platón enseñaba que Dios es otra cosa, que en realidad Dios es todo lo que nos rodea: el cielo, la tierra, el sol los árboles, los animales, la gente, la naturaleza, el pasado, el presente, el futuro, la eternidad, lo infinito, y que por eso todo está en todo.

Mansilla le preguntó a Maceió: Esta chata suya, ¿se ha hecho sola?; una mesa o silla, ¿se han hecho a sí mismas?

Näo

Es cierto, alguien las hizo. Así es el mundo y así son todas las cosas. La mente cósmica universal a la que damos el nombre de Dios es la que ha hecho y hace todas las cosas; Dios es una mente infinita y por eso es todo y está en todo y en todos.

Platón enseñaba cosas maravillosas. Con razón era llamado el más sabio y más justo de todos los hombres.

A él, ejemplo puro de que nadie es más odiado que aquel que dice la verdad, le debemos frases maravillosas como esta:

“Aquellos que pueden ver más allá de las sombras y mentiras de sus culturas nunca serán entendidos. Menos aún comprendidos por las masas”.

Te puede interesar