Vidal Mario: La Semana Santa tiene más que ver con el mito que con la realidad histórica

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La Semana Santa es la conmemoración anual de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret que iniciará este 14 abril con el Domingo de Ramos y concluirá el 21 de abril con el Domingo de Resurrección. Se trata de la celebración más importante para los cristianos de todo el mundo, que está precedida por el tiempo de Cuaresma.

No obstante, hay miradas y análisis sobre esta celebración que no son las tradicionales y una de ellas es la del escritor, historiador y pensador Vidal Mario. El también periodista visitó la redacción de Primera Línea para referirse a esta fecha tan trascendental para los creyentes, desde una perspectiva netamente histórica y, en consecuencia, antagónica al universo de la fe.

“La Semana Santa tiene más que ver con el mito y la leyenda que con la realidad histórica. Aquello de que Jesús después de muerto descendió a los infiernos, resucitó al tercer día, ascendió al Cielo, está sentado en un trono a la derecha de Dios y que vendrá a juzgar a vivos y muertos por igual, pertenece al mundo de la fantasía, la leyenda y el mito que fueron inventados 300 años después de Jesús”, aseveró Vidal Mario.

Asimismo, mencionó que la Semana Santa no tiene una fecha fija (puede caer en marzo o abril) justamente “porque no hay una referencia histórica y depende del calendario lunar, es decir, de la astrología y no de fechas ciertas”, afirmó.

No obstante, el historiador expresó su profunda admiración por la persona de Jesús, siempre desde el prisma histórico: “Me declararía ‘jesuista’ porque soy un gran admirador suyo. Un hombre que con sus enseñanzas partió la historia de la humanidad en dos, realmente tiene méritos para ser destacado. Jesús fue un modernista en todo el sentido de la palabra que vino a una tierra de fundamentalistas, como era la Palestina de esos tiempos, a traer enseñanzas nuevas, frescas y contradictorias al sistema cultural imperante”, señaló.

El rechazo a sus afirmaciones

Vidal Mario relató que muchas de sus afirmaciones fueron en muchas ocasiones rechazadas por personas que profesan la fe cristiana. “Es un rechazo lógico porque una cosa es la fe y otra cosa es el pensamiento y la historia, que es el mundo donde yo me muevo. No soy un hombre de fe sino un historiador y pensador, es lógico que hombres de fe rechacen mis pensamientos”, reflexionó.

Y añadió: “En el mundo de las creencias todo es fantasía y leyenda, pero el historiador necesita pruebas. Nunca se afirma nada sin tener evidencias, con ese criterio se maneja el historiador. Los teólogos tendrían que darme pruebas de que Jesús descendió al infierno, de que resucitó al tercer día, de que subió a los Cielos, de que está sentado a la diestra de Dios y de que alguna vez vendrá a juzgar a vivos y muertos”.

Para Vidal Mario, los rechazos a su postura histórica, se basan fundamentalmente en la diferencia que existe entre “el Jesús de la Iglesia” y el “Jesús de la historia”.


Sus descubrimientos sobre Jesús

En sus viajes a países como Israel y Egipto, el escritor halló descubrimientos sobre la vida de Jesús que, según aseguró, no se conocen porque “la Iglesia ocultó los primeros 30 años de su vida”.

Contó que se reunió en la Biblioteca Nacional de Israel con gente entendida en la materia y que visitó la Corte Suprema de Justicia de Israel. “Allí hay registros interesantes descriptos por el primer presidente de esta Corte tras el establecimiento del estado israelí en 1947. Tras varias investigaciones, se llegó a la conclusión de que Jesús fue víctima de una causa armada porque molestaba a Roma. A Jesús lo sacaron del medio porque lo consideraban un peligro para la seguridad del Estado Romano”, precisó.

Según contó, en la época de Jesús había una ansiedad por la llegada de un Mesías político, alguien que liderara la rebelión contra Roma. “En determinado momento, pensaron que Jesús podría ser esa persona pero él les decía que el Reino del que hablaba no era de este mundo sino uno de tipo espiritual y nunca lo entendieron”, indicó Vidal.

“Los Romanos transfirieron la culpa de la muerte de Jesús a los judíos”

“Siempre se supo que fueron los romanos los que crucificaron a Jesús: la orden provino de un gobernador romano, fue detenido por soldados romanos, el piquete que lo llevó hasta el Gólgota estaba compuesto por ellos y fue enjuiciado bajo leyes romanas”, dijo y señaló que 325 años después de su muerte, el Cristianismo se convirtió en Iglesia Católica Apostólica Romana tras ser fundada por el emperador Constantino.

“Entonces dijeron: ‘No podemos seguir diciendo que los romanos mataron a nuestro Señor’ y por eso le transfirieron la culpa a los judíos. Fue un acto criminal porque le hizo mucho daño a la colectividad judía, ya que fueron culpados de haber matado a Dios. Es cierto, Jesús tenía enemigos en el Sanedrín, Caifás y Anás, pero eran sólo dos. Ese es un dato que hay que desmitificar, no fueron los judíos los que crucificaron a Jesús sino los romanos”, aseveró.

Juicio y muerte de Jesús

“Se nos dice que Jesús fue apresado en las últimas horas de la noche del jueves y que el viernes por la mañana ya estaba clavado en la Cruz, eso técnicamente es imposible. Una vez apresado lo trajeron al Sanedrín y es imposible que en menos de 15 horas lo hayan traído hasta allí, interrogado por él, enviado a Poncio Pilato, enviado por éste a Herodes, interrogado por Herodes, devuelto a Pilato y vuelto a ser interrogado para luego llevarlo al Gólgota. Es imposible que todo haya transcurrido en tan pocas horas”, sostuvo.

En este punto, explicó que el derecho romano no funcionaba así, sino que contaba con la figura de un juez que era Poncio Pilato, con defensores y también existía la figura de apelación. “El juicio a Jesús duró varios días”, afirmó, en base a estos elementos históricos.