El escritor e historiador Vidal Mario nos brindó su mirada y análisis del golpe de Estado ocurrido el 24 de marzo de 1976, pero no se centró más bien en los nefastos 7 años que los militares estuvieron en el poder, sino más bien hizo hincapié en las condiciones que llevaron al atentado a la democracia.

Cuestionó que hoy en día se hable de memoria, de verdad y de Justicia, porque “es una memoria hipócrita porque solamente se captura del 24 de marzo para delante y se olvidan de todo lo que ocurrió para atrás”.

Según él, desde 1969, en el marco del plan Luche y Vuelve, las organizaciones peronistas “enloquecieron el país”. “Hubo 56 tomas de comisarías, de universidades e incluso de pueblos enteros”, por lo que luego se pretendió “ocultar el 50 por ciento de la memoria”, especialmente el peronismo porque “si se rescata la historia, saldría con claridad a la luz que el gran responsable del golpe de estado de 1976 es el peronismo”.

De hecho, asegura que el golpe comenzó en mayo de 1973, con la asunción de Cámpora como presidente.

Cuando Perón regresó al país luego del exilio, “ya era un anciano agotado de 80 años con dos infartos encima, un enfisema pulmonar en progreso y  estuvo unos 7 lamentables meses en el poder y luego murió. Pero como paso previo, lo pusieron ‘al tío’ Cámpora como presidente y lo que hizo fue abrir las cárceles para centenares de guerrilleros, muchos de ellos de alta peligrosidad, que regresaron a sus respectivas organizaciones para cometer crímenes en procura de la toma del poder” indicó.

Por entonces, ocurrieron “cosas realmente terribles” como la masacre de Ezeiza con enfrentamientos entre personas que esperaban a Perón. “Ni siquiera durante la dictadura de Onganía, de Levington y Lanusse se vieron semejantes cosas”.

Mientras tanto, a Perón ya no le interesaba la presidencia. “Lo único que le interesaba a esa edad era que le devolvieran el uniforme de militar del que fue despojado de 1955, y morir con el uniforme”, algo que logró junto con una indemnización que el Estado le otorgó 800 mil dólares.

Luego, con Isabel Perón en el poder, “se abrió la caja de Pandora en el país”.

Vidal recordó que el periodista Jacobo Timerman escribía que el país estaba en guerra a lo largo y ancho de su territorio, algo que se determinó luego de la toma del Monte 29 en Formosa.

De hecho, también habló de Jorge Bergoglio, que en aquella época era cardenal primado de la Argentina y dijo en una oportunidad cuando vino el golpe de Estado: “Hay que admitirlo, todos recibimos con alivio el golpe. Todos los partidos políticos, salvo el partido comunista, apoyaron el golpe de estado. En esto nadie tiene que lavarse las manos y todavía estoy esperando que los partidos políticos y las corporaciones pida perdón como lo hijo la Iglesia”.

Vida asegura que el país, por culpa de Perón, había enloquecido literalmente, y esto se observa porque ganó las elecciones con más del 70 por ciento de los votos, a pesar de todo este contexto, por lo que “se veía la descomposición moral de la población”.

Luego, con el golpe de estado, “no sabíamos que el Proceso de Reorganización Nacional, como se denominó, iba a utilizar exactamente las mismas tácticas terroristas que sus adversarios”.

“Se cometieron hechos realmente terribles en materia de violación de los derechos humanos de modo que no justifico ni la violencia que hubo antes del golpe ni la violencia que vino de la mano de ese golpe”, aclaró.

Para finalizar, el escritor realizó una síntesis de los hechos. “Es increíble que todas esas cosas que pasaron en la década del setenta, hayan ocurrido en un país que se precia de ser cristiano como la Argentina”.