Los médicos de Lauren Wasser, una modelo californiana de 29 años que perdió una pierna debido al síndrome de shock tóxico (TSS) producido por un tampón contaminado, han confirmado que resulta “inevitable” que pierda la otra pierna.

Más allá de la demanda a la compañía que fabrica los tampones que usaba, Wasser se convirtió también en una activista que a través de su nefasta experiencia presiona a las autoridades de su país para que promulgue una legislación que inste a los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos a incrementar las investigaciones sobre si los productos de higiene femenina son seguros. A pesar de esto, el proyecto de ley ha sido rechazado 10 veces.

El TSS es un trastorno poco frecuente provocado por una toxina bacteriana que tiene una conexión con el uso de tampones. Puede producirse por vía cutánea (por ejemplo, cortes, quemaduras o cirugía), vaginal (tampones), o faríngea.


COMPARTIR