La muerte del niño continúa siendo investigada por la Justicia.
La muerte del niño continúa siendo investigada por la Justicia.

Desde la fiscalía, encabezada por Adriana Giannoni confirmaron a los abogados querellantes que la fuerza policial fue separada de la investigación desde el momento en que comenzó.

“Hay unas horas en las cuales no sabemos quién ha practicado las medidas y eso cuando tengamos acceso al expediente vamos a saber cuáles son los resultados, sobre todo en las primeras horas de la investigación. Por lo pronto, se separó a la fuerza policial provincial y está interviniendo un equipo del Ministerio Público Fiscal”, explicó a Tiempo Argentino Florencia Vallina, del equipo de abogados de Andhes.

“También sabemos que hay una serie de pruebas que se están produciendo pero no hemos tenido acceso al expediente ni hemos podido leer nada acerca de las pericias que se están efectuando. Nos pidieron que esperemos hasta el viernes para que accedamos a él”, agregó.

Entre los detalles que se dieron a conocer y que forman parte del expediente, consta que uno de los dos policías que participaron del hecho, Mauro Gabriel Díaz Cáceres que lleva menos de tres años en la fuerza policial tiene tres causas abiertas en esa misma fiscalía por excesos en sus funciones.

“Tenemos ese dato, pero no es información que hayamos ido a buscar y no investigamos esa línea. Este accionar ha sido violento, excesivo, desproporcionado con un uso de la fuerza irracional y es una práctica dentro de la policía tucumana como institución porque venimos registrando una serie de casos que dan cuenta de que este hecho concreto no es actual ni es la primera vez que pasa con la policía tucumana”, agrega.

Para la agrupación, es una avanzada de la violencia institucional y policial en Tucumán. “Es una accionar con consecuencias graves. Esta vez es un niño, pero en relación a los niños y las niñas el estándar de protección a los derechos humano debería ser más reforzado por pertenecer a este grupo etario”.

Vallino afirma que además, hay una preocupación especial dado que el arma letal “es la excepción de la excepción y se tienen que usar cuando estén cumplidos una serie de requisitos, y en este caso, el balazo en la nuca y los balazos que tiene en el cuerpo Facundo muestran claramente el exceso de esa violencia”, confirma.

Ambos agentes, Díaz Cáceres y Nicolás González Montes de Oca siguen prestando servicio para la fuerza policial pero no tienen permitido el uso de armas. Entre los datos nuevos, se dio a conocer que apareció un testigo clave, que es menor de edad y a quien la fiscalía le tomaría declaración en las próximas horas.

Con respecto a Juan, el chico que conducía la moto, la abogada explicó que no tuvieron contacto con él y que tampoco fue eso una prioridad dado que también él atravesó una situación de violencia y de vulnerabilidad.

Fuente: Tiempo Argentino