Desde hace más de cuatro años, P.E. realiza equitación. Empezó en el Establecimiento San Rafael, donde aprendió a montar participando del curso “Conociendo al Caballo” dictado en ese lugar de la mano de Pablo Vacca y su esposa Ingrid Mónaco.
En plena pandemia, surgió el deseo de saltar a caballo, acto que motivó a su familia a buscar un lugar donde ella pudiera participar de esta disciplina poco conocida para la región.
Esta búsqueda concluyo en el predio de la Fundación San Jorge, en Fontana, Chaco, donde Paloma continuó con su formación. Allí, dedicaba sus horas perfeccionando su técnica del salto de vallas a caballo.
Luego de dos años, por razones particulares, no se seguiría desarrollando esta actividad, lo que nuevamente obligó a la búsqueda de un nuevo lugar donde practicar esta disciplina. Fue así que conocieron el Club Hípico Santa Catalina en Corrientes, donde actualmente continúa con sus prácticas.
En este lugar, viene desarrollando sus actividades hace un año, logrando alcanzar en dos oportunidades, el reconocimiento y distinción.
En una oportunidad fue la ganadora del torneo y en otra, fue subcampeona en un concurso de equitación. Actualmente se prepara para trasladarse hasta Misiones donde el próximo 20 al 22 de junio en el centro hípico El Palenque, tendrá la oportunidad de demostrar sus habilidades de amazona.
La historia continúa, y da cuenta de la fidelidad de Dios. En una actividad de oración y reflexión, en la UEGP N.º 73 Iglesia de Jesucristo, donde cursa las clases de su último grado del nivel primario, “escribió a Dios” una carta expresando un sueño:
“Señor, si es posible, y está en tu voluntad, me gustaría que vos, mis papás o alguien, me regale un caballo para montar”, expresó.
Y esta respuesta, no tardó en ser respondida, ya que hace un mes, El Señor, y con la ayuda de sus progenitores, hizo a Paloma la feliz “dueña” de un caballo con el que transcurre las tardes galopando. El nombre del equino es Jensen, que significa “Dios es misericordioso”.
Un caballo, un propósito y un destino.
La historia del caballo, completa toda la historia de Paloma y su afición por la equitación. “Nos comentaron que a Jensen, una profesora del Hípico lo quería vender, pero no estábamos seguros de adquirirlo”, comenta la madre.
Los equinos tienen una percepción, que hace que su relación con quien lo monta, sea especial. Esto motivaba la inseguridad de compra.
“En la iglesia nos enseñaron que toda batalla las gana con ayuno y oración, y fue así que nos pusimos en la tarea de buscar la voluntad de Dios”, nos agrega.
La profesora, dueña del caballo recibió varias propuestas, incluso desde Misiones, desde donde se acercaron a verlo, pero como lo anticipamos, existe una conexión entre el animal y la persona. Ante esta situación, la potencial compradora, afirmo que “ese caballo era para la nena que estaba buscando su propio equino”.
Esto fue un motivo más de “presión” para los padres de Paloma, porque ya lo habían visto, ya se había montado y se habían dado un par de vueltas al circuito a todo galope, relacionándose muy bien.
“Dios, dame una señal que ese caballo tiene que ser para Paloma”, oró la madre de la menor.
Entonces, se le ocurrió buscar el significado del nombre y para su sorpresa, dio con esta respuesta: “Dios es misericordioso”, no hubo mas dudas. ¡Ese era el caballo indicado para Paloma!
Y desde entonces, Paloma y Jensen, comparten las tardes de equitación y galope.
Dios sigue siendo Fiel.
