Los correntinos no lo pueden creer. Algunos ya lo toman como algo normal, aunque la mayoría queda estupefacto viendo cómo un yacaré se pasea por la costanera, disfrutando de la arena y acechando alguna que otra presa.

Sin embargo, aseguran que el lagarto no es agresivo y que se pasea de un lado para el otro y hasta se mete y sale del agua a su antojo. ¿Andará perdido?¿Su presencia se debe a la baja del Paraná?


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