Sardi: Soy partidario de tener menos inspectores, si tenemos reglas claras no necesitamos que nos estén diciendo qué es lo que tenemos que hacer

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El titular de la Dirección de Tránsito Municipal, Darío Sardi, visitó la redacción de Primera Línea para hablar sobre lo que considera todavía es una materia pendiente no solamente para la actual gestión, sino para el estado en general: el tránsito en la ciudad.

Remarcó los tres ejes en los que están trabajando e insistió que lo último que buscan es multar a los conductores, porque primero se los trata de educar, luego persuadir y finalmente llegar a la sanción.

“El tránsito es una materia pendiente de todos los gobiernos y todos los Estados. Entendemos que obedece en principio a un factor que es la madurez social. Hemos avanzado mucho en lo que hace a la cuestión estructural, sin embargo, no vamos de la mano con la conducta, o la costumbre” dijo en relación a los conductores.

Remarcó que el primer eje con el que trabajan es el de la educación, implementado programas en jardines, primarias y haciendo un fuerte hincapié en la secundaria porque son los adolescentes los más expuestos se encuentran ya que “han perdido la percepción del miedo y son los más propensos a sufrir siniestros viales importantes”.

El segundo punto es el de la concientización. Trabajando permanentemente desde todos los lugares y sectores, como el de los medios masivos.

“Creo que a la gente hay que llegarle de alguna u otra forma. Una de las formas es entrándole por los ojos. Por eso trabajamos en la concientización. Decirle a la gente permanentemente qué es lo que se debe hacer o que no se debe hacer”.

Y finalmente, el último eje es el de la pena, que es el último recurso, “que es cuando ya no podemos persuadir la conducta de la gente”. Muchas de ellas conllevan al secuestro del vehículo y hay sanciones pecuniarias muy importantes”, a pesar de que aclaró que revertirlo es un trabajo de largo plazo.

Para él, el problema del tránsito “es un problema social que nos compete a todos los ciudadanos, a todos los que somos parte del uso de la vía pública. No podemos poner un inspector de tránsito para que estén parados en cada esquina de la ciudad para que te digan qué es lo que no tenés que hacer” remarcó y sentenció:

“Poner más inspectores sería, seguir alimentando ese hábito que fuimos generando durante mucho tiempo, que es que la gente está acostumbrada a que, si está el inspector parado supongamos en la Alberdi del 100 al 200, no va a estacionar porque está el inspector, sin embargo, si no está, estaciona. Sabe que no lo tiene que hacer y lo hace. Igual.

Soy partidario de tener menos inspectores, porque si tenemos reglas claras no necesitamos que nos estén diciendo qué es lo que tenemos que hacer”.

Con respecto a si la gente ignora las normas de tránsito y por eso las trasgrede, Sardi fue mucy claro. “La gente está instruida. A nosotros nos ha sorprendido, en los colegios secundarios, cuando les preguntamos a los chicos sobre alguna regla básica y los chicos saben, eso quiere decir que la sociedad de Resistencia tiene conocimiento de las reglas vigentes. Sin embargo, el problema es cumplirla”.

Y continuó remarcando todos los trabajos que realizan previo a una sanción. “No hacemos actas de infracción, (detalló), tratamos de que la gente tome conciencia de que si no tiene casco no puede entrar al centro, no puede ingresar a la estación de servicio para cargar combustible, no puede entrar a la zona norte, sur, al límite con Fontana, Barranqueras” y remató:

“Lo estamos molestando a la gente para que entienda que en vez de estar evadiendo, buscando vías alternativas para llegar a determinados lugares, es mejor ponerse el casco. Estamos tratando de que la gente entienda de que si tenemos todo en regla, es más fácil eso que andar evadiendo los controles”.

En este sentido, también lamentó otro grave problema en las calles de Resistencia. “El peatón tiene que pedir permiso para pasar la calle.

Es una cosa de locos, es incomprensible. El peatón es la persona más sensible en la vía pública, con lo cual cualquier conductor de cualquier vehículo, lo que tiene que hacer es detener la marcha, incluso si el semáforo está en verde”.

La más común de las infracciones

Pasar en rojo es una de las infracciones más graves, más caras y más comunes que se producen en las calles de Resistencia, (se estima que la multa equivale a 300 litros de nafta súper y puede ser aún más cara). “Es una infracción importante, peligrosa y que no tiene argumento de ser.

Si tiene una emergencia la ley prevé mecanismos para señalizarla, como sacar un pañuelo o un trapo blanco, (o cualquier remera o ropa de cualquier color) haciendo tocar la bocina puede demostrar que está en emergencia.

Sin embargo, la gente transgrede el semáforo, no sé si porque el rojo no le gusta, o es una competencia, sinceramente no entiendo” ironizó y agregó: “45 segundos dura el semáforo más largo. Si usted cree que pasando en rojo se va ahorrar dos minutos, yo le puedo asegurar que no”.

Penas sustitutivas

Por otro lado, Sardi habló acerca del cambio de eje que se realizó con respecto a las penas sustitutivas, es decir para quienes no puedan pagar su multa y tienen la opción de cambiarla por algún trabajo voluntario.

“Antes se les mandaba hacer cualquier cosa, pero que no tenía relación con el tránsito. Hemos conversados con los jueces de Falta municipales y les hemos pedido que si son infracciones de tránsito que tienen relación, tienen que ir a capacitarse en materia de tránsito” y agregó que hoy hay infractores que no solamente concurren a realizar cursos, sino también hacen trabajos prácticos y ahora “hemos incorporado el inspector por un día, como complemento”.

Es decir, “van a cortar las calles en colegios primarios y si tienen algún hijo en zona céntrica, irían a cortar la calle para que su hijo le plantee al padre o la madre y que le pregunte porqué está en esa situación”.

“Hay algunos casos en que están inhabilitados por periodos largos y que está trabajando hasta el 2021, así que se van a salir más inspectores de tránsito que cualquiera”, finalizó.