La ciudad de San Pablo, la mayor urbe de Brasil y Sudamérica, inició la vacunación contra el coronavirus para adolescentes de entre 12 y 17 años con enfermedades previas, luego de haber alcanzado el 100% de la población adulta con la primera dosis, y el Ministerio de Salud anunció que analiza aplicar una tercera dosis del fármaco a grupos más vulnerables del país.

Autoridades paulistas estiman en 42.000 el número de adolescentes que entran en esta categoría, los cuales deberán acudir a los vacunatorios acompañados de un responsable adulto.

La intendencia informó que, al lunes pasado, el 100% de la población adulta de la ciudad, unos 8 millones de personas, ya había recibido la primera dosis de la vacuna contra la Covid-19, y que espera que para fines de octubre ya tengan la segunda.

La vacunación se extenderá esta semana a todo el estado de San Pablo, el más poblado de Brasil, con 46 millones de habitantes, que desde el lunes pasado autorizó a sus 645 municipios a liberar las actividades económicas casi en su totalidad, sin aforo ni horarios, luego de un año y cinco meses.

El gobernador y precandidato presidencial Joao Doria autorizará el 1 de noviembre el regreso del público a eventos, aunque el tapabocas será obligatorio al menos hasta el 31 de diciembre.

Además, Doria decidió cerrar el Centro de Contingencia de Covid-19, que contaba con 21 especialistas de primera línea como órgano asesor, algunos de los cuales han fustigado la apertura casi total de las actividades económicas.

La única vacuna autorizada para adolescentes en Brasil es la del laboratorio Pfizer, y existe un pedido ante el ente regulador, Anvisa, para que sea autorizada la CoronaVac en niños y adolescentes de tres a 17 años.

En Brasil, 50,5 millones de personas han sido inmunizadas con dos dosis o dosis única, el 24,4% de la población.

La primera dosis fue aplicada a 115,9 millones de personas, el 57,5% de la población.

Con estas cifras, el ministro de Salud, Marcelo Queiroga, anunció que el gobierno analiza aplicar una tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus a los grupos de población más vulnerables, entre los que están los "ancianos" y "profesionales de la salud".

El ministro, sin embargo, destacó que para iniciar la dosis de refuerzo se necesitan más datos científicos para que el Ministerio de Salud pueda organizar su aplicación.

“Planeamos, en cuanto tengamos todos los datos científicos y tengamos un número suficiente de dosis disponibles, para orientar un refuerzo de la vacunación. Esto vale para todos los inmunizantes", detalló, citado por Agencia Brasil y replicado por la agencia Sputnik.

Queiroga recordó que el Ministerio de Salud encargó un estudio para verificar la estrategia de tercera dosis en personas que recibieron el fármaco chino Coronavac, grupo conformado mayoritariamente por ancianos y trabajadores sanitarios, ya que era la única vacuna disponible en enero, cuando empezó la campaña de inmunización.

La Anvisa, el regulador sanitario estatal, también autorizó que los laboratorios realicen estudios en Brasil sobre el funcionamiento de la tercera dosis en las vacunas de Pfizer y AstraZeneca.

El gigante sudamericano alcanzó el martes 570.598 muertos a causa de la enfermedad del nuevo coronavirus y cuenta 20.416.183 casos positivos desde el inicio de la pandemia en el país.

Brasil superó los 570.000 muertos en coincidencia con las alertas de científicos del laboratorio estatal Oswaldo Cruz (Fiocruz) sobre un aumento de casos y hospitalizaciones en el estado de Río de Janeiro a raíz de la variante Delta.

Científicos advierten sobre la posible diseminación de la variante Delta en San Pablo a raíz del levantamiento de las restricciones.

El país vecino es el segundo en muertes después de Estados Unidos, y el tercero en contagiados, detrás del país norteamericano e India.


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