Especialistas destacan la importancia de mantener controlado el consumo de azúcar en los niños.
Especialistas destacan la importancia de mantener controlado el consumo de azúcar en los niños.

Los especialistas del Ministerio de Salud Pública advierten que el exceso de azúcar en la dieta infantil puede provocar problemas que afectan al metabolismo, el corazón y los dientes de los niños. En este sentido, brindan recomendaciones y alternativas para disminuir los riesgos.

La directora de Nutrición, Karina Solis, remarcó en primer lugar que los azucares no tienen ningún valor nutricional ya que carecen de vitaminas y minerales, lo que favorece una dieta poco saludable quitando el hambre y reduciendo la ingesta de otros alimentos que son más importantes para el desarrollo.

Es así que, el exceso de comidas o bebidas azucaradas aumenta el colesterol y los triglicéridos; provoca obesidad -que a su vez conlleva muchos otros trastornos, como las afecciones cardiacas-; aumenta los riesgos de padecer diabetes -la segunda enfermedad crónica más común en la infancia-; genera hiperactividad, ansiedad y depresión; puede provocar daño pancreático y favorece la aparición de caries dentales, especialmente en los más pequeños.

“Acostumbrar a los niños a consumir más azúcar del necesario sólo contribuye a aumentar los riesgos de padecer enfermedades crónicas en la juventud próxima o la adultez”, resumió la especialista.

Prevención

Para revertir esta situación, Solís aconsejó evitar el consumo de gaseosas y/o bebidas azucaradas -si se consumen, hacerlo con moderación o esporádicamente- y principalmente, no consumir estas bebidas con el objetivo de “calmar la sed”, ya que el organismo necesita agua y no azúcar. “No colocar gaseosas en la mamadera del bebé y permitir que tome en cualquier horario”, agregó como otra medida clave.

Asimismo, el especialista en Obesidad, Claudio Szymula, aportó que “es recomendable limitar el consumo de los azúcares libres o agregados, a no más de 50 gramos del total de calorías por persona, por día”. Es decir, reducir los azucares que se agregan en diversos alimentos, comidas y bebidas como en café, mate, postres, helados, golosinas, jugos y en otras preparaciones.

Por otra parte, el referente instó a aumentar la ingesta de alimentos ricos en vitaminas y minerales, como los lácteos, hortalizas de distintos colores, frutas, algún tipo de carnes huevos y algo de aceite. “Se puede comer más sano, con educación podemos hacerlo y acostumbrarnos a ello”, enfatizó.

Salud bucal

Para evitar problemas de salud bucal, se recomienda hacerse buches con agua para disminuir la concentración de azúcar y la acidez en la dentadura; no cepillarse los dientes inmediatamente después de consumir gaseosas o cualquier dulce (favorece la erosión del esmalte), esperar por lo menos 20 minutos. Y finalmente, se remarca visitar regularmente al dentista, ya que él es el profesional que está capacitado para detectar lesiones iniciales de caries, antes de que duelan, y de esta manera tratarlas en forma conservadora.