Aún se desconocen las rezones por las que el conductor del micro salió de su curso y embistió a varias personas.
Aún se desconocen las rezones por las que el conductor del micro salió de su curso y embistió a varias personas.

Para descartar de plano un atentado, las autoridades rusas se apresuraron ayer a circunscribir como un mero accidente de tránsito la muerte de cinco personas atropelladas por un ómnibus, que subió a la vereda e ingresó en una estación de subterráneos de la capital rusa.

De acuerdo con la versión policial, el atropello masivo, que también provocó una quincena de heridos, podría haberse debido a una falla técnica o a que el conductor del colectivo, que se encuentra detenido, perdió el control del vehículo.

En las imágenes divulgadas por medios locales se ve cómo el ómnibus baja a gran velocidad por la escalera del subterráneo, que da a la estación de metro Slaviánski Bulvar, donde impactó a varias personas, según informó la agencia EFE.

Medios oficiales indicaron que “no se baraja” la posibilidad de un atentado. Varias horas después del incidente, la unidad seguía atascada en la entrada del subterráneo. Por el momento, se desconocen las causas del siniestro, que ocurrió en un día laboral, ya que la Navidad ortodoxa en Rusia se celebra el 7 de enero.

Fuentes próximas a la investigación dijeron a la agencia Interfax que el conductor del ómnibus no se hallaba bajo los efectos del alcohol. En los últimos meses las autoridades locales tomaron medidas especiales de seguridad para evitar atropellos masivos perpetrados por terroristas.

En páginas web rusas aparecieron rápidamente especulaciones sobre un posible acto terrorista. En la primera década de este siglo, Moscú fue el escenario de varios atentados graves.

En abril pasado, un terrorista suicida islamista había causado la muerte de 14 personas al volarse por los aires en el metro de San Petersburgo. Además, causó preocupación porque en el último año hubo más de una docena de ataques con vehículos contra transeúntes.

Niza, Londres, Estocolmo, Berlín, París, Barcelona y Nueva York fueron algunos de ellos, con distinta cantidad de víctimas. En Nueva York, cinco argentinos oriundos de Rosario resultaron muertos cuando una camioneta subió a una bicisenda al borde del río Hudson y atropelló a varias personas.

El alcalde de Moscú, Serguei Sobianin, anunció que se verificará el estado en que se encuentran los vehículos de transporte público urbano. En la semana previa a Año Nuevo, el principal día festivo familiar en Rusia, muchos rusos hacen sus compras, por lo que las calles de Moscú y los comercios están llenos de gente.

Fuente: La Voz del Interior

 

 

 

 


COMPARTIR