Neil Hopper, un excirujano británico del Servicio Nacional de Salud, fue condenado a 32 meses de prisión por forzar la amputación de sus propias piernas con el fin de cobrar dinero de un seguro y, además, por un supuesto interés sexual vinculado a las mutilaciones.
El tribunal de Truro, en Cornualles, halló culpable a Hopper de dos cargos de fraude por falsa declaración y tres cargos por posesión de imágenes pornográficas extremas relacionadas con amputaciones.
Según la investigación, en abril de 2019 el entonces médico expuso deliberadamente sus piernas a hielo seco hasta provocar graves daños que derivaron en sepsis.
Al ingresar al hospital no reveló lo que se había hecho, "sabiendo perfectamente lo que los médicos iban a buscar", explicó el juez James Adkin. Finalmente, el 17 de mayo de ese mismo año, le amputaron ambas piernas por debajo de la rodilla.
Tras la operación, Hopper reclamó a varias aseguradoras 466.000 libras (unos 538.000 euros), alegando que había perdido las extremidades a causa de una infección, sin mencionar que él mismo se había provocado las lesiones.
Un trasfondo sexual
Lo que más llamó la atención en Reino Unido fue el motivo detrás de la mutilación. De acuerdo con el juez Adkin, Hopper actuó "al menos en parte, para obtener una gratificación sexual".
El ex cirujano era asiduo visitante de la página web ‘EunuchMaker’, administrada por el noruego Marius Gustavson, condenado en Londres a cadena perpetua en 2023 por dirigir una red de mutilaciones extremas.
La fiscalía reveló que Hopper intercambió mensajes con Gustavson sobre la cantidad de hielo seco que debía usar para ejecutar su plan y compró videos de castraciones y amputaciones genitales.
"Los mensajes muestran claramente que Hopper deseaba convertirse en amputado y que era algo con lo que siempre había soñado. Era una obsesión que tenía un interés sexual", señaló el fiscal Nicholas Lee.
La defensa argumentó que Hopper, casado y padre de dos hijos en aquel entonces, sentía que había "nacido en un cuerpo equivocado" y que deseaba ser mujer.
Sin embargo, el tribunal impuso una condena de prisión y lo incluyó en una orden de prevención de daños sexuales por 10 años.
