Visitó la redacción de Primera Línea, la reflexóloga podal Lilian Gympel, quien explicó acerca de la práctica de esta terapia complementaria que ayuda a calmar dolores corporales y hasta enfermedades y que en algunos casos funciona también para prevenir.

La reflexología podal consiste en tratar zonas reflejas desde los pies, porque allí se refleja de la mejor manera todo el organismo del cuerpo del ser humano. La práctica consiste en tratar manualmente determinados puntos del pie para generar un reflejo sobre el órgano o el sistema que el paciente tiene afectado.

“Se puede tratar el sistema digestivo, urinario, todo lo que es endócrino y el sistema circulatorio. Hoy por hoy en muchos lugares del mundo e incluso en Sudamérica, es una terapia complementaria, donde hay muchas manifestaciones que podríamos tratar”, explicó.

“El paciente llega y nos manifiesta la molestia que siente, preguntamos si ha ido al médico, si tiene algún tipo de análisis o diagnóstico médico y nuestros conocimientos nos llevan a ver en el pie, las zonas que están afectadas. Simplemente al tocar bajo la dermis, sentimos las alteraciones. Al explorar el pie, muchas veces encontramos dónde puede estar realmente la problemática, que muchas veces se manifiestan en los pies, antes de que aparezcan como enfermedad propiamente dicha” remarcó.

Según dijo, en el pie tenemos un mapa con diversas zonas donde se refleja determinado órgano. “Los pacientes llegan por el comentario del uno al otro, y generalmente, en un alto porcentaje se van muy bien. Muy recuperados, por supuesto, siempre sin dejar lo que es su tratamiento médico convencional, pero hay personas que incluso reducen su medicamento”.

En la primera cita, se habla con el paciente: (terapia verbal), donde se observa la problemática, “ya vamos percibiendo su personalidad y pedimos que nos cuente dónde está su problema, dónde se generó, porque hay problemas nuevos y otros crónicos”.

El paciente se relaja en una camilla, porque a mayor relajación, mayor tono del reflejo y el estado, como el color y la temperatura y hasta las formas del pie hablan de la personalidad de cada persona.

Luego comienza la “exploración” de determinados puntos del pie. “La zona sintomática y voy viendo órganos relacionados entre sí. A partir de ahí se empiezan a trabajar las zonas.

Lilian reconoció que la celeridad en que se vive en la ciudad hace que por lo general, el ser humano padezca algún tipo de dolencia. “El estado de estrés es un estado de alerta permanente, donde una glándula, (la suprarrenal), está trabajando a mil tirando al torrente sanguíneo, cortisol y adrenalina y como no me relajo, no me tomo el tiempo para decir hago una actividad extra y salir de esto, y no sabemos liberar la mente de las preocupaciones, eso queda en la sangre dando vueltas y va impregnando órganos”, continuó, provocando así malestares, falta de sueño y eso luego “se traslada al estómago, no podemos digerir, tenemos dolor de cuello, dolores musculares, estado de irritación y luego pasamos al estado de depresión”.

Continuar creciendo en la actividad

Gympel  comentó que pretende que la actividad siga creciendo en la provincia y en un futuro contar con una asociación de reflexólogos como las que hay ya en Buenos Aires y Córdoba, y también poder integrarla a la medicina convencional, habida cuenta del gran prestigio que tiene a nivel mundial.

Para poder contactarse o solicitar un turno con Lilian, los interesados pueden comunicarse al: 3624-335589 de lunes a viernes por la mañana o tarde o la necesidad de cada persona.

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