El hombre condenado como autor de la denominada "Masacre de Flores", en la que en 1994 murieron en un incendio intencional en una casa un matrimonio, sus dos hijos y un amiguito de uno de ellos, continuará preso, luego de que la Cámara de Casación rechazó por inadmisible un pedido de la defensa para que se lo excarcele porque tiene la pena cumplida.

"Es un fallo histórico, que me da tranquilidad. Lo siento como un respiro, porque era impensado para mi", dijo Matías Bagnato, el único sobreviviente de la masacre, en referencia al fallo judicial, ya que el acusado Fructuoso Álvarez González aspiraba a salir en libertad ya que tenía cumplida su condena.

La resolución de la Cámara de Casación Penal -a la que tuvo acceso Télam- lleva la fecha de 22 de junio pasado y fue firmada por los camaristas Horacio Días y Jorge Rimondi, quienes decidieron rechazar por inadmisible el pedido de la defensa de Álvarez González, que de esta manera permanecerá en prisión.

"Este fallo es un fallo histórico, es el segundo fallo de alguien que lleva cumplida la pena y no sale de prisión, tal como ocurre con (Carlos) Robledo Puch", dijo Bagnato en referencia al asesino serial que lleva más de 50 años detenido tras haber sido condenado por más de 11 homicidios, entre otros delitos.

“Sufro un desgaste psicológico desde hace 29 años. En otro país, en un caso como este, el condenado no sale nunca más. Acá en Argentina, tengo que luchar todos los años para que no salga”, agregó.

La "Masacre de Flores" ocurrió el 17 de febrero de 1994 cuando se originó un incendio en una casa de la calle Baldomero Fernández Moreno y Pumacahua, en el barrio de Flores, y murieron José Bagnato (42); su esposa Alicia Plaza (40); sus hijos Fernando (14) y Alejandro (9), y Nicolás Borda (11), un amigo del menor de ellos que esa noche se habí­­a quedado a dormir.

Los investigadores determinaron que el incendio había sido originado de manera intencional por Álvarez González, exsocio de José Bagnato, quien arrojó dos bidones con combustible y encendió el fuego.

El imputado fue condenado a prisión perpetua en 1995, pero por tener su ciudadanía española, en 2004 fue extraditado a ese país para terminar de cumplir su condena.

En España lo liberaron y fue recapturado en la Argentina en 2011, luego de amenazar de muerte a Bagnato.

Matías hoy forma parte del Observatorio de Víctimas de Delitos junto a familiares de otras víctimas de casos de violencia, entre ellos de Ángeles Rawson, de la tragedia de Once y de Cromañón.

Gracias al impulso del observatorio, fue sancionada la Ley 27.372 de Derechos y Garantías de las Personas Víctimas de Delitos, mediante la cual se creó el Centro Nacional de Asistencia a las Víctimas de Delitos para asistir y asesorar tanto a familiares como a víctimas de hechos de violencia.


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