De Pablo Lavia* 

Analizando la situación que vive nuestro país, luego del discurso oficial de que nadie iba a perder el empleo, que nadie iba a realizar ajuste ni tarifazos, que llegaríamos a la pobreza cero o el crecimiento sostenido de la economía, es evidente que el pueblo argentino está atravesando un momento muy crítico.

Todos los sectores han sufridos la aplicación de las políticas neoliberales que afectaron tanto a trabajadores, jubilados, educación pública, salud, pymes y a todo el circuito económico que genera crecimiento económico. Los tarifazos, las altísimas tasas de interés y el endeudamiento externo son las causales de esto.

Podemos decir que el pueblo necesita volver a creer en un proyecto de país que incluya a todos y todas porque realmente hoy se necesita vivir mejor.

“Organizados para volver”

Frente al contexto político que se vive en nuestro país, se avizora un 2019 electoral movido, donde las estrategias y los armados políticos serán protagonistas en todo el territorio nacional y nuestra provincia no será la excepción.

En el plano provincial ya comenzó la corrida de nombres, las largadas y las campañas para algunos dirigentes, pero espero que no se olviden de lo más importante: tener un proyecto político que incluya a todos los chaqueños. Y, en mi caso particular, que incluya también a los resistencianos.

Considero que existe una crisis dirigencial donde las conducciones de nuestro movimiento político (MOVIMIENTO JUSTICIALISTA) no han permitido que los compañeros se organicen y han excluido a militantes y referentes muy valiosos, que se han preparado, formado y que en forma incansable trabajaron para ser parte de la construcción de la verdadera política.

Porque de eso se trata, de valorar a personas con vocación de servicio que sienten como militantes la obligación de la felicidad del pueblo y la grandeza de la Patria. Ya no nos alcanza con ser ordenados y obedientes porque seguramente los mismos actores digitarán los espacios de decisiones.

Los mismos que han puesto en bancas a personas que votaron por espalda de todo un pueblo, que por acomodo priorizan intereses mezquinos, que hace más de una década llevan el discurso del trasvasamiento generacional y el papel protagónico de la mujer, pero nunca empoderan a esta clase de luchadores y luchadoras.

Hoy necesitamos estar en un proyecto que incluya a los militantes de base, a los que caminan, a los que trabajan con vocación de servicio hasta altas horas del día, a los miles de compañeros y compañeras que se han formado para discutir un proyecto de provincia, de ciudad y de barrio.

Como decía el general y Néstor Kirchner: todos tenemos el bastón de mariscal y realmente debemos ser políticamente incorrectos para representar a estos luchadores, que no sólo son fiscales, folleteadores, recursos ni litros de combustible. Realmente debemos organizarnos para volver y, esta vez, mejores.

Solo espero que en estos tiempos el pueblo empoderado no se quede dormido para que realmente todos seamos artífices de nuestro destino y no un instrumento de la ambición de nadie.


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