En total hay 27 programas, solo a nivel nacional, apuntados a dar algún tipo de auxilio a los sectores más vulnerables. La sumatoria da que el gobierno de turno reparte 23,5 millones de beneficios todos los meses, con la salvedad de que una misma persona puede recibir varios juntos.

Cobertura de salud, asignación por hijo, tarifa social, son las de mayor alcance, mientras que los programas de empleo terminan pareciendo pocos en la comparación. Con el dilema de la frazada corta siempre en boga, el Gobierno tiene un presupuesto de 2.106.081 millones de pesos (sí, $ 2.106.081.000.000) para atender lo que se conoce como “Servicios sociales”. Es el 63% de todos los gastos.

Eso incluye las jubilaciones, pensiones, y asignaciones familiares que paga la Anses, que no fueron incluidas en el relevamiento por tratarse de fondos que se reciben como contraprestación a los aportes hechos en relación de dependencia. La problemática social volvió a recrudecer con las protestas piqueteras en la calle y la sanción en el Congreso de una ley de emergencia alimentaria.

El lunes volverá a ser centro de atención cuando se difundan las cifras de pobreza, que según estimaciones privadas darán en torno al 35%, por encima del 32% que dieron en el primer semestre de 2016. Esa fue la primera cifra oficial después de que el Indec dejara de medirla durante el kirchnerismo, aunque también datos privados hablan de un 30% en el primer semestre de 2015. Ante cualquier cifra, los 23 millones de beneficios que se reparten parecen nunca ser suficientes.

El programa con mayor cantidad de beneficiarios es Sumar, que busca darle cobertura básica de salud a aquellas personas que no tienen obra social ni prepaga. El Gobierno envía fondos a los distritos para el seguimiento de cada beneficiario. A junio de este año había más de 16 millones de personas inscriptas, pero casi 5 millones con cobertura efectiva.

En 2018 insumió un presupuesto de $ 1.850 millones. Le sigue la Asignación Universal por Hijo, con casi 4 millones de beneficiarios. Cada familia asistida recibe hoy $ 2.652 por hijo, un monto que, según especialistas, ayuda a evitar la indigencia, pero no así la pobreza. En la Argentina, según datos de Unicef, el 87% de los niños reciben alguna cobertura, ya sea por la AUH, por las asignaciones familiares, o por deducciones en Ganancias.


COMPARTIR