“Pasó haciendo el bien”

103

BAUTISMO DEL SEÑOR Ciclo A (12/01/20)

Is 42, 1-4. 6-7; Sal 28, 1a. 2-3ac. 4. 3b. 4. 9c-10; Hech 10, 34-38; Mt 3, 13-17


  1. El bautismo moviliza nuestra vida

Al ponernos en contacto con las lecturas de este fin de semana, nos damos cuenta del profundo significado que tuvo para Jesús y para los que estaban en ese momento, la experiencia del bautismo. Es un acontecimiento que marcó un antes y un después en su vida, descubre a fondo su identidad y su misión, como nos relata el Evangelio de hoy: “Apenas fue bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento, se abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descender como una paloma y dirigirse hacia él. Y se oyó una voz del cielo que decía: ‘Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección’”. El pasaje nos invita a detenernos en el aspecto más importante de su identidad, la dignidad de hijo de Dios, ¡es el Hijo de Dios!, a quien unge con la fuerza de su Espíritu y de quien ya Isaías profetizaba: “Este es mi servidor, a quien yo sostengo, mi elegido, en quien se complace mi alma. Yo he puesto mi espíritu sobre él para que lleve el derecho a las naciones” (Is 42, 1-2). ¡No podemos dejar de valorar en el texto, una expresión excelente de la misión de Jesús!

Porque el Espíritu confirma y explicita el sentido del nombre de Hijo amado del Padre, desciende sobre él como aliento de vida para que pueda sanar a los que están mal, ayudar a los que no son respetados en su dignidad, salvar al que está perdido. Bien lo expresa un comentario referido a este suceso: “Éste es mi Hijo amado: el que pasa hambre y alimenta a muchedumbres innumerables, el que se fatiga y rehace las fuerzas de los fatigados, el que no tiene dónde reclinar su cabeza y gobierna todo con sabiduría, el que sufre y remedia todos los sufrimientos, el que es abofeteado y da la libertad al mundo, el que es traspasado en su costado y arregla el costado de Adán” (Del Sermón de santa Teofanía). Vemos en esto, la gran enseñanza de lo expresado hasta aquí: la acción del Espíritu en el interior de la persona, la identidad de ser Hijo de Dios y la misión a desarrollar, es una única realidad, no se puede entender una sin la otra, más bien, se van reclamando mutuamente. También nosotros somos una misión, porque nuestro ser de hijos de Dios nos orienta hacia el lugar y la tarea que se nos encomienda a realizar en este mundo.

¿Sentimos que nuestra experiencia de ser bautizados, nos identifica con misión de Jesús y nos involucra para seguir sus pasos en la sociedad de hoy?

Para nosotros, nunca va a ser suficiente meditar y apreciar el significado de este momento tan importante para Jesús, ¡y para nosotros!; todavía, no hemos aprovechado toda la riqueza que encierra este acontecimiento. Viene bien recordar este pensamiento de un autor cristiano, sobre el bautismo de Jesús: “Cristo es hoy iluminado, dejemos que esta luz divina nos penetre también a nosotros; Cristo es bautizado, bajemos con él al agua, para luego subir también con él (…). Honremos hoy, pues, el bautismo de Cristo y celebremos como es debido esta festividad”.

Debemos valorar esta fiesta con sus dos significados, el bautismo de Jesús y el de nosotros; ¡aprovechemos para renovar nuestro propio bautismo en comunidad!, ¡y promover nuestra misión en el mundo!

¿Qué importancia le damos a esta celebración para agradecer a Dios nuestra dignidad e identidad más profunda? ¿Celebramos con alegría este acontecimiento trascendental?

  1. La sociedad nos necesita

Un modo de concretar un poco más lo dicho, es descubrir hacia qué compromisos nos lleva a asumir en la realidad actual, la identidad que recibimos en el bautismo.

En tiempos con tantos desafíos que nos muestra la cultura presente, debemos valorar esa identidad. Es la fuente de donde surge la experiencia que nos da plenitud y la fuerza para nuestra misión, por eso es necesario volver siempre a este centro “vital”, para sentir y alegrarnos de lo que somos. ¡Que nadie nos quite la alegría ser hijos de Dios!, ¡ni tengamos vergüenza de manifestarlo!

Tampoco, nos sintamos inferiores ni tengamos miedo de aportar lo nuestro con convicción en los espacios donde se nos pide, permite o debemos participar; ¡cuánto bien podemos hacer a tanta gente que busca ayuda y espera de nosotros un mensaje liberador, expresado con seguridad y valentía!

Un auténtico cristiano no se acomoda para sacar provecho o se camufla para no tener que “jugarse” por sus convicciones, al contrario, apoyado en su identidad y fortalecido por la gracia de Dios se esfuerza todos los días por hacer presente, en donde le toca vivir, los valores que promueven la dignidad de la persona, dedicándose con esfuerzo y honestidad, aunque tenga que perder “algunos beneficios”.

¿No es este el estilo que se nos reclama hoy para hacernos presente en la sociedad actual?, sobre todo, para que brindemos nuestros aportes (ideas, recursos y servicios) sobre temas tan sensibles y urgentes como la defensa y promoción de la vida en todas sus etapas; sobre la educación, para que se oriente con los valores auténticos y considere a la persona en todas sus dimensiones; para intervenir en orden a propiciar acciones concretas para ayudar a salir adelante a mucha gente sumida en la pobreza. Estos son temas muy presentes y en debate en nuestra provincia; ¡No dejemos de aportar nuestras convicciones!, porque el bautismo nos pone en medio de este mundo para que participemos activamente. ¡No nos dejemos ganar por el miedo que paraliza o la “conveniencia” que nos hace egoístas!

Nos alienta el testimonio de Jesús, porque a pesar de todos los obstáculos, no menguó su compromiso de trabajar por la misión encomendada; lo expresa con claridad el libro de los Hechos: “Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo, llenándolo de poder. El pasó haciendo el bien y curando a todos los que habían caído en poder del demonio, porque Dios estaba con él”.

¡Pidamos al Señor, que nada ni nadie nos quite el coraje y la alegría de hacer operante nuestra identidad!

 

Presbítero Alberto Fogar

Párroco Iglesia Catedral

(Resistencia)

Que te pareció esta nota?
like
Love
Haha
Wow
Sad
Angry