La diputada expuso el "papelito" que le envió el ministro de Finanzas durante su exposición en el Congreso. Fotos: Facebook Gabriela Cerruti
La diputada expuso el "papelito" que le envió el ministro de Finanzas durante su exposición en el Congreso. Fotos: Facebook Gabriela Cerruti

Ya habían pasado cuatro horas desde el inicio de la reunión de la Comisión Bicameral de seguimiento de la deuda cuando estalló el escándalo que dejó una vez más expuesta la mediocridad de la política argentina.

El ministro Luis Caputo, ya notablemente fastidioso, decidió enviarle, mientras escuchaba sin atención la alocución del senador Fernado “Pino” Solanas, un “papelito” a Gabriela Cerruti con un mensaje fuera de contexto: “Mis hijas tienen 11 y 13 años. No seas tan mala”. Ese mensaje, desubicado, provocó una reacción desmedida de la diputada del Frente para la Victoria que derivó en el final abrupto de la reunión de Comisión.

Mientras Cerruti, parada en la tercera fila y con un vestido rojo que minimizaba las posibilidades de pasar de desapercibida, gritaba que era una falta de respeto, el Ministro se acercó al presidente de la Comisión, José Mayans, y le dijo: “Levantala que estoy podrido”.

A los gritos de Cerruti, se sumaron los del presidente del bloque de Diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, y su colega de la Cámara Baja, Fernando Espinoza. A esta altura la dirigente de Nuevo Encuentro ya posaba para las cámaras con el “papelito” en la mano.

El griterío provocado por la reacción de Cerruti no sólo cambió el eje de la discusión de la jornada sino que también posibilitó que Mayans acceda al pedido del ministro y levante la reunión de la Comisión.

Tras irse del Congreso, Caputo hizo llegar un breve textual a los periodistas acreditados: “Reaccioné como padre y no como funcionario público. No era el lugar ni la forma, les pido disculpas a todos”. De esta manera el funcionario dejó en claro que el “papelito” no tenía que ver con lo que estaba sucediendo en el salón de las provincias del Senado de la Nación, sino con los dichos de Cerruti en un programa de televisión en el que aseguró que una de la hijas de Caputo era dueña de un Sociedad Gerente de Fondos Comunes de inversión.

Fuente: Tiempo Argentino