El chofer de la Línea 1, perteneciente a la empresa San Roque, denunció en la noche del viernes en la Comisaría Segunda de Presidencia Roque Sáenz Peña, un nuevo ataque que sufrió el transporte público mientras transitaba por calle 7 y 46.

En la denuncia, el conductor relató que tomó su servicio a bordo del interno N° 36 y que pasadas las 19 cuando se encontraba circulando por calle 7 y 46 escuchó el estallido de uno de los vidrios del lado izquierdo central del colectivo. Entonces, detuvo su marcha y observó que varios pedazos del cristal se esparcieron en el coche, cayendo en alguno de los pasajeros, por lo que rápidamente llamó a una ambulancia. Los pasajeros fueron examinados en el lugar.

El chofer dejó constancia que desconoce con qué objeto realizaron el daño al cristal, como así también quienes son los autores del hecho. Dijo asimismo que en el momento llevaba siete pasajeros a bordo, los que no resultaron lesionados.

Otros ataques

El primero de los ataques a colectivos tuvo lugar el pasado martes 8 de agosto, cuando varios sujetos atacaron a piedrazos y ladrillazos un colectivo de la Línea 1 de Sáenz Peña, cuando circulaba por calle 24, entre 57 y 59 del barrio Fonavi. El ataque no ocasionó heridos, ya que todavía no habían ascendido pasajeros, pero provocó roturas de vidrios a la unidad de transporte incorporada hace pocos días a la empresa.

El segundo ataque fue el pasado 28 de agosto, cuando el desde la empresa denunciaron que al transitar por calle 28 y 51 escucharon un impacto contra los vidrios de las ventanillas, provocando la rotura de una de ellas. En el interior encontró el chofer, luego, un trozo de ladrillo. Tampoco en este ataque había pasajeros.

Y el tercero fue el pasado 18 de septiembre, donde a diferencia de los anteriores casos, el colectivero pudo identificar a los autores de los piedrazos y la policía logró detenerlos a los pocos minutos. Fueron tres personas las detenidas –dos mayores y un adolescente- quienes utilizaron piedras de grandes dimensiones que arrojaron contra los móviles, sin tener contemplación de los pasajeros.

El chofer contó que aceleró rápidamente y se dirigió hasta la comisaría cuarta del barrio Puerta del Sol para radicar la correspondiente denuncia. Recién ahí pudo ver la destrucción de los vidrios que dejó el ataque.

Temor de choferes

Estos reiterados ataques ponen en jaque el servicio de pasajeros, fundamentalmente en horas de la noche, donde siempre ocurren las agresiones. En tal sentido, los conductores vuelven a pedir protección, ya que afortunadamente no hubo que lamentar víctimas en los ataques, pero un disparo certero puede herir gravemente a un pasajero, o bien al conductor de la unidad atacada.

Que te pareció esta nota?
like
Love
Haha
Wow
Sad
Angry