Este jueves se realizó un encuentro del Consejo Federal de la Hidrovía (CFH), un ente integrado por tres ministerios nacionales y siete provincias, entre ellas el Chaco, cuyas geografías están bañadas por las aguas de los ríos Paraguay y Paraná y, por lo tanto, sus economías y culturas están fuertemente ligadas a ellos.

El organismo fue creado en 2020, pero las concesiones de las tareas de mantenimiento, dragado y balizamiento del Paraná al consorcio transnacional “Hidrovía” comenzaron un cuarto de siglo antes, en 1995, y se vencieron justo un año después, en septiembre de 2021.

Desde entonces, el Estado Nacional por decreto 427/2021 se hizo cargo de su mantenimiento a través de la Administración General de Puertos (AGP).

Si bien el presidente Alberto Fernández la planteó como una medida transitoria al lanzar el “Acuerdo Federal” para discutir el futuro desarrollo de esta ruta fluvial de 3.400 kilómetros que Argentina, con 1.635 kilómetros, comparte con Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay, lo cierto es que los gobernadores no se quedaron de brazos cruzados.

Es así que en el encuentro de este jueves en Buenos Aires propusieron que el balizamiento, dragado y señalización lo hiciera el propio Estado Nacional a través de la AGP, y que incluyera las vías navegables primarias y secundarias, como el acceso al Puerto Barranqueras, financiándose a través del cobro de peaje a las embarcaciones que lo utilizan.

Además impulsaron la conformación de una mesa técnica y agendaron un plenario junto al Presidente para que estas iniciativas sean resueltas por decreto.

El impacto económico de una Hidrovía plenamente operativa está fuera de discusión y sus beneficios se propagan de Este a Oeste, del Atlántico al Pacífico.

Si además las tareas de mantenimiento las realiza el Estado, entonces también estamos hablando de soberanía en su sentido más estricto. Y si encima el Puerto Barranqueras, apostado en un riacho de jurisdicción provincial, queda dentro de esa planificación, los beneficios para la producción chaqueña son evidentes.

Pero la Hidrovía no sólo hay que poder usarla. También hay que poder atravesarla. Por eso el 13 de diciembre se licitarán las obras de circunvalación y travesías urbanas para el futuro Segundo Puente Chaco-Corrientes, con la incidencia que esto va a tener en el transporte, la comunicación y el desarrollo de la región.

Sólo para estas obras en ambas provincias el presupuesto alcanza los 18 mil millones de pesos. La obra total supone una inversión de 140 mil millones de pesos.

Estos logros son producto de una sinergia entre gobiernos provinciales unidos como bloque regional para sentarse en la misma mesa a discutir con el gobierno nacional; son también resultado de la unidad de criterios de las legislaturas provinciales unidas en el Parlamento del Norte Grande para hacer oír estas demandas en el Congreso de la Nación.

En este sentido es necesario destacar el papel del mandatario chaqueño Jorge Capitanich, que hizo de su rol activo en el Consejo de Gobernadores del Norte Grande una plataforma para que las diez provincias de la región tomaran como propios los reclamos por la Hidrovía y los impulsaran a nivel nacional. Y es también, huelga decirlo, un gran mérito de los 120 representantes de esas provincias en el Parlamento del Norte Grande.

Levantar las banderas de la región no es una anécdota pintoresca, es un paso histórico para poner fin a las asimetrías que no nos dejan crecer.

Por Hugo Sager, diputado provincial


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