Tras años de liderar una de las compañías farmacéuticas más importantes y prestigiosas de Argentina, el empresario Alberto Roemmers falleció a sus 95 años.

Gracias a su trabajo al frente de Laboratorios Roemmers, la firma logró expandirse internacionalmente con plantas en México, Brasil, Colombia y Venezuela. Además, posicionó sus productos como uno de los mejores del mercado local, ya que cinco de los 10 medicamentos más vendidos del país se fabrican en su central.

Su empresa creó reconocidos medicamentos como Lotrial, Optamox, Amoxidal, Sertal Compuesto y Losacor, entre otros. Esto se debe gracias a las cinco plantas que tiene distribuidas entre la capital y el Gran Buenos Aires.

La compañía desarrolló una amplia gama de fármacos y se destaca en las líneas de cardiología, pediatría, clínica médica, geriatría y cirugía. Su fábrica alcanza, por sí sola, una capacidad de producción de 85 millones de unidades por año.

Gracias al liderazgo de Alberto Roemmers, la firma logró sentar raíces en distintos países y continuar la expansión internacional que comenzó en los años 60, la cual la mantiene como una de las grandes farmacéuticas de la región a pesar de haberse desprendido de otras firmas que operan con su nombre en América Latina.

Gracias a su trabajo al frente de Laboratorios Roemmers, la firma logró expandirse internacionalmente con plantas en México, Brasil, Colombia y Venezuela

Meses atrás, en abril, Alberto Roemmers vendió su participación del 50% en Mega Pharma, un laboratorio con sede en Uruguay que concentra las operaciones de la marca Roemmers fuera de Argentina.

Como resultado de años de trabajo, Alberto Roemmers se convirtió en uno de los argentinos más ricos del país.

Prueba de ello fue que la empresa acaparó más del 13% del mercado local con sus medicamentos. Para 2021, el ahora fallecido empresario, se ubicó entre los 5 argentinos más adinerados del país con un patrimonio de USD 2.200 millones.

De esta manera, Alberto Roemmers supo llevar adelante la firma que creó su padre, Don Alberto J. Roemmers, en 1921 luego de que este dejara su Alemania natal para instalarse en Argentina. Con el aporte de la tecnología alemana y tras sentar las bases de la industria farmoquímica, la compañía se convirtió en un foco precursor en el hemisferio sur.

Alberto Roemmers se convirtió en uno de los argentinos más ricos del país

Como símbolo de respeto y muestra de afecto, tanto Alberto Roemmers como su madre y hermanos crearon una fundación en su memoria.

La misma tiene por objetivo promover el progreso de las ciencias de la salud en todos sus niveles y apoyar la investigación en el campo de la medicina.

Además, desde 1979, entrega subsidios en forma de apoyo económico directo a proyectos presentados por grupos de trabajo de universidades, instituciones y academias.

La Fundación Alberto J. Roemmers realiza entre sus actividades principales, congresos, simposios y jornadas sobre temas médicos, con expositores del país y del extranjero.

También lleva adelante jornadas y cursos de actualización para enfermería en la Ciudad de Buenos Aires y el interior del país. Y como estrategia para difundir los descubrimientos de distintos especialistas, publica los resultados de las investigaciones en revistas especializadas nacionales e internacionales.

Por estos trabajos recibió diversas distinciones: Fundación del Quemado Dr. Fortunato Benaim (1999), Rueda Rotaria del Rotary Club de Buenos Aires (1995), Instituto de Investigaciones Bioquímicas Luis Federico Leloir (1991), Sociedad Argentina de Pediatría (1991) y Retorta de Oro de la Fundación Campomar (PK) (1980).

Alberto Roemmers junto a su hijo Alejandro Roemmers
Alberto Roemmers junto a su hijo Alejandro Roemmers

Su rol como padre

En la última edición de la Feria del Libro de Buenos Aires, su hijo Alejandro Roemmers presentó, acompañado del Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, su tercera novela Morir lo necesario.

En la misma, el heredero del homónimo imperio farmacéutico contó algunas de sus charlas y consejos que le daba su padre.

Según Alejandro, su padre solía decirle que, si quería conservar el estilo de vida al que estaba acostumbrado, nunca podría vivir de los libros.

Alejandro siguió los consejos y se metió en el mundo empresarial, no cuenta con sus ventas literarias para vivir: dona siempre las regalías de sus libros a distintas organizaciones no gubernamentales como Pequeño Deseo o Unicef.

Alberto Roemmers y sus hijos desarrollaron una gran pasión por el yacthing, razón por la cual hasta llegaron a crear un equipo que compitió a nivel mundial

Su pasión por el deporte

Por fuera de los números, los medicamentos y la empresa, Alberto Roemmers y sus hijos desarrollaron una gran pasión por el yacthing, razón por la cual hasta llegaron a crear un equipo que compitió a nivel mundial.

La TP52 ‘Azzurra’ era la embarcación del fallecido empresario dirigida por sus hijos Alberto Jr. y Pablo, con un jefe de equipo y patrón de la talla de Guillermo Parada.

El ‘Azzurra dominó durante diez temporadas el Circuito TP52 vencedor en cuatro ediciones: 2012, 2015, 2017 y 2019 y un Campeonato del Mundo TP52 en 2012 (como ‘Matador’) y 2015.


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