Sebastián Battaglia es el nuevo DT de Boca. Después de un lunes agitado, con idas y vueltas y decisiones que se fueron estirando con el correr de las horas, finalmente Miguel Russo se despidió hoy del plantel xeneize.

La elección era sabida. Amparado en el proyecto madre del Consejo de Fútbol (potenciar a los juveniles), el hombre que se hará cargo del primer equipo rumbo al partido del sábado frente a Patronato, y que seguirá al menos hasta diciembre, iba a salir del Predio de Ezeiza.

El más cercano, por edad, cargo y fluidez comunicativa con el equipo, era Sebastián Battaglia. El que como futbolista se convirtió en el más ganador de toda la historia del club, viene desarrollando un buen trabajo en la Reserva, donde fue subcampeón del último torneo.

Pero más allá del buen concepto que se le tiene puertas adentro, superó satisfactoriamente una prueba bisagra. Cuando debió salir con un grupo de juveniles a ponerle el pecho a un contexto inédito como el que se dio ante Banfield y San Lorenzo, en apenas dos partidos mostró una idea de juego que cosechó elogios. El Boca de Battaglia fue protagonista. Salió a ganar. Sus jugadores dejaron el alma en cada pelota. Y aún sin los resultados positivos (fue empate 0-0 ante el Taladro y derrota 0-2 frente al Ciclón), lo exhibido generó ilusión.

Este martes, el flamante entrenador xeneize llegó poco después de las 8 al predio de Ezeiza. Unos minutos después arribo Russo, que se acercó para despedirse de sus ahora ex dirigidos.

La práctica de Boca comenzó a las 9. Antes, Russo se acercó al grupo junto a Riquelme y Jorge Bermúdez, y se despidió.

Lo que es una incógnita por estas horas es si Battaglia asume como un interinato hasta diciembre, y allí evaluar otros nombres, o si será ratificado como el DT del primer equipo.


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