Mientras continúan los combates en el este ucraniano y el gobierno ruso anunció un acuerdo para permitir la salida de los militares heridos de la acería de Mariupol, la decisión de Suecia y Finlandia de adherir a la OTAN sigue despertando reacciones adversas en Moscú, aunque el presidente Vladimir Putin consideró que, si bien no son una amenaza, Rusia va a reaccionar si hay un despliegue de infraestructura militar.

Finlandia anunció este domingo su intención de integrar la OTAN y el partido gobernante en Suecia dijo que apoyaba una adhesión, cimentando el camino para una candidatura conjunta.

Este mediodía Suecia confirmó que solicitará su adhesión a la OTAN, siguiendo los pasos de Finlandia y ratificando el giro histórico de estos dos países no alineados hacia la Alianza Atlántica, a raíz de la invasión rusa a Ucrania, que entró este lunes en su día 82.

Después de cerca de dos siglos de no alineamiento militar "cerramos una era para entrar en otra", destacó la primera ministra sueca Magdalena Andersson en una conferencia de prensa.

Suecia espera lograr el ingreso en un plazo máximo de un año, afirmó la jefa del ejecutivo, en un momento en que la OTAN intenta apaciguar algunas reservas de último minuto expresadas por Turquía, reseñó la agencia de noticias AFP.

Los nuevos miembros necesitan la unanimidad y la ratificación en los parlamentos de los países que ya forman la alianza militar.

El presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó este lunes que la entrada en la OTAN de Suecia y Finlandia no representa "una amenaza directa", pero advirtió sin embargo que Moscú reaccionará ante el despliegue de "infraestructuras militares" en esos países nórdicos.

La primera ministra sueca sostuvo reuniones con los líderes de los partidos del Parlamento, para constatar que dispone de una mayoría amplia.

Finlandia tiene 1300 kilmetros de frontera con Rusia Foto AFP
Finlandia tiene 1.300 kilómetros de frontera con Rusia.

Después de la histórica decisión adoptada el domingo por el partido socialdemócrata que está en el poder, seis de los ocho partidos representados en la cámara se declararan favorables a una adhesión a la OTAN.

Esto representa una mayoría teórica que apoya la adhesión de 304 diputados suecos sobre un total de 349, es decir más de 85%.

La decisión de Suecia está claramente influida por la candidatura finlandesa, reconoció Andersson ante el Parlamento.

Desde la invasión rusa de Ucrania, Finlandia ha tomado la iniciativa y Suecia ha ido detrás.

Si Suecia se convirtiese en el único país no miembro de la OTAN en la zona del mar Báltico, con la excepción de Rusia, se encontraría "en una posición muy vulnerable" dijo Andersson.

Solo los miembros cuentan con la protección de la OTAN y no los países candidatos, lo que llevó a ambos aspirantes a pedir garantías de seguridad de varios países de la Alianza.

Otros países nórdicos como Noruega, Dinamarca e Islandia, que ya son miembros de la OTAN, prometieron el lunes asistir a Suecia y Finlandia.

En un contexto en el que el Kremlin justifica su invasión a Ucrania por el riesgo de que la OTAN se expanda hacia sus fronteras, una adhesión de Finlandia extendería en cerca de 1.300 kilómetros los límites de la alianza militar con territorio ruso.

"No estamos convencidos de que la adhesión de Finlandia y Suecia a la OTAN vaya a reforzar o mejorar la arquitectura de seguridad en nuestro continente", declaró a la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

La OTAN afirma que los dos países serán acogidos con los "brazos abiertos", pero el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, nubló las perspectivas de lograr una unanimidad rápida expresando sus reservas a las candidaturas.

Turquía reprocha, sobre todo a Suecia, de una excesiva tolerancia con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, el PKK, pese a que está en la lista de organizaciones de terroristas de la Unión Europea.

Una delegación sueca va a ser movilizada para "ver cómo se puede resolver la cuestión", anunció el ministro sueco de Defensa, Peter Hultqvist.

Tregua en Mariupol y más combates

En otro orden, el Ministerio de Defensa ruso anunció este lunes, en el día 82 de la invasión, que se instauró una tregua en la acería de Azovstal, último bastión de resistencia ucraniana en la ciudad de Mariupol, para evacuar a los heridos.

"Está en vigor actualmente un régimen de silencio (de armas) y se abrió un corredor humanitario hacia establecimientos médicos en Novoazovsk", en territorio controlado por las fuerzas rusas y prorrusas, anunció el ministerio de un breve comunicado recogido por las agencias de noticias AFP y Sputnik. Las autoridades ucranianas no reaccionaron de inmediato al anuncio.

Según el comunicado, que no precisa cuántas personas serán evacuadas, la decisión llega después de negociaciones con los combatientes ucranianos, atrincherados en la inmensa acería.

En cuanto al panorama bélico, Ucrania se preparaba este lunes para enfrentar nuevos ataques rusos en la región esteña del Donbass, objetivo prioritario de Moscú aunque sus fuerzas pierden terreno en la zona, mientras el ejército ucraniano continúa su contraofensiva en la región de Jarkov, dijeron autoridades ucranianas.

"Los ocupantes no quieren admitir que están en un punto muerto", sostuvo el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en un video divulgado anoche, en el cual aseguró que Ucrania se prepara para las ofensivas rusas en el Donbass y el sur.

Tras el ataque a la planta de acero de Mariupol Rusia permitira evacuar la regin
Tras el ataque a la planta de acero de Mariupol, Rusia permitiría evacuar la región.

"Nos preparamos para grandes ofensivas en Severodonetsk y alrededor del eje Lisichansk-Bakhmut", afirmó poco antes Serguii Gaidai, gobernador ucraniano de la región de Lugansk, que junto con Donetsk conforman la cuenca minera de Donbass, al describir una situación humanitaria cada vez más crítica.

Casi tres meses de guerra transformaron a Lisichansk, una ciudad minera de unos 100.000 habitantes en su mayoría rusoparlantes, en una zona abandonada y desprovista de agua, electricidad o red telefónica, constató un periodista de la agencia AFP. Sin embargo, la inteligencia militar británica indicó este domingo que la ofensiva rusa en el este de Ucrania "perdió impulso", y advirtió que podía estancarse.

Las tropas de Moscú no han logrado conquistas territoriales sustanciales, lo que hace que su plan de batalla esté "considerablemente retrasado", agregó.

"Rusia ha sufrido probablemente la pérdida de un tercio de su fuerza de combate terrestre que comenzó en febrero", agregó la inteligencia británica.

En el mismo sentido, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, afirmó este domingo que Ucrania "puede ganar la guerra" contra Rusia. Lo expresó a los cancilleres de los 30 países que conforman la alianza militar liderada por Estados Unidos, reunidos de manera extraordinaria en Berlín.

Por su parte, los rusos han destacado éxitos al atacar con misiles de "alta precisión" dos puntos de mando ucranianos y cuatro depósitos de munición de artillería cerca de Zaporiyia, Paraskovievka, Konstantinovka y Novomikhailovka, en Donetsk.

La aviación rusa destruyó dos lanzamisiles y un sistema de radar, al tiempo que 15 drones ucranianos fueron derribados cerca de Donetsk y Lugansk, según Moscú.

En el norte, las fuerzas ucranianas continúan su contraofensiva en la región de Jarkov, segunda ciudad del país, y se acercan a la frontera con Rusia, afirmó a la televisión ucraniana el consejero del ministerio ucraniano del Interior, Vadim Denissenko.

Rusia intentó en las últimas horas una respuesta política a la situación en el campo de combate, achacando sus demoras en lograr los objetivos militares a la "guerra subsidiaria" que desató Occidente, con sus suministros de armas a Ucrania.

El embajador adjunto de Rusia ante la ONU, Dmitri Polianski, declaró hoy a la televisión rusa que esa "guerra subsidiaria" no le impedirá a Rusia alcanzar la victoria.

"Al suministrar armas a Ucrania, los países occidentales echan leña al fuego no permitiendo que se apague el incendio de las hostilidades. Es una táctica criminal, pero no nos impedirá, creo, llevar a cabo nuestra operación especial en Ucrania y conseguir las metas propuestas. Nuestra causa es justa, y nosotros venceremos sin duda alguna", recogió la agencia de noticias Sputnik.

Se denomina "guerra subsidiaria" a "los conflictos armados en los que las potencias se enfrentan de manera indirecta, sirviéndose de otro país en conflicto, suministrando (como en este caso) armas a uno de los participantes directos del conflicto", explicó el diplomático.


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