Mato Grosso, estado brasileño ubicado en el centro geográfico de América del Sur, apunta a convertirse en una opción de aventura y de la biodiversidad al turismo, sobre todo argentino, cuya inmensa mayoría busca pasar sus vacaciones en las cálidas playas del país.
Con tres biomas (amazónico, el cerrado y el pantanal), este estado del centro oeste de Brasil lanzó la campaña para la Feria Internacional del Turismo en marzo de 2018 en su capital, Cuiabá, bajo el lema "La Integración Sudamericana-Turismo sin fronteras".
Navegar en un río a la vera de la ruta "Transpantaneira" para un safari fotógrafico y captar en plena acción a los jaguares, flotar en aguas cristalinas entre peces de colores o dormir en medio de la selva con la mayor reserva latinoamericana de avistaje de aves y mariposas son parte del plato fuerte de las atracciones.
Cuiabá, la capital más verde de Brasil y una de las 12 sedes del Mundial 2014, se prepara para una gran acción internacional en 2019, por los 300 años de su fundación.
"Argentina provee el 50% de los turistas argentinos que vienen a Brasil, y desde el Mundial 2014 hasta los Juegos Olímpicos de Río 2016, el flujo turístico aumentó para todas las regiones. Queremos formar parte de las opciones válidas de los turistas argentinos y sudamericanos en general", dijo Jaime Okamura, director del Trade Turístico de Mato Grosso.
La FIT 2018 en Cuiabá tendrá como foco el intercambio de experiencias con los vecinos de Sudamérica y la presentación, a operadores y especialistas, de acuerdos para las agencias de viaje y aerolíneas de Argentina y de otros países de esta región.
Para llegar a Cuiabá es necesaria una conexión en San Pablo, principal hub aéreo de Brasil, en tanto por tierra, Mato Grosso conecta con Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, y tiene salida al Pacífico vía la Amazonía peruana.
El estado es el principal productor agrícola del país y tiene varias ciudades, a raíz de esta actividad exportadora, con el mayor número de billonarios de Brasil, y su superficie es similar a la de Francia y Alemania juntos.
La primera opción turística, sin dudas, es la Chapada dos Guimaraes, ubicada a 64 kilómetros de Cuiabá, en medio del bioma llamado "cerrado", una serie de cañones rojizos donde se destaca una cascada de 87 metros de caída llamada "Velo de Novia".
Esta es la gran atracción del lugar, que cuenta con una veintena de balnearios totalmente equipados en las playas de río y debajo de las "cachoeiras", en un paisaje cortado por quebradas montañosas y varias docenas de cascadas.
El Parque Nacional Chapada dos Guimaraes es uno de los mejores lugares para el rafting, en tanto un lugar de ensueño, una suerte de "laguna azul" que es el principal atractivo de experiencia en Mato Grosso, es la región de Nobres.
A 130 kilómetros de Cuiabá, Nobres es el paraíso de las aguas cristalinas, donde la actividad más buscada por los turistas europeos y estadounidenses es el snorkeling, para convivir con la comunidad de peces de río coloridos que se crían en las cavernas del lugar, reservorio de la mayor biodiversidad fluvial.
El segundo polo es el Pantanal, principal atractivo natural -que comparte con su vecino Mato Grosso do Sul, fronterizo con Paraguay- donde se encuentra el mayor desarrollo turístico del estado, en medio de los pantanos y la selva profunda, con excelente infraestructura vial, hotelera y de servicios.
Patrimonio de la Humanidad reconocido por la Unesco, el Pantanal es una de las mayores planicies inundadas del planeta, con 650 especies de aves, 260 de peces y 80 de mamíferos.
La pesca deportiva controlada que se practica en este lugar, fue históricamente una gran atracción para el resto de Brasil en este lugar, donde las atracciones se encuentran en las ciudades de Poconé y Cáceres, hasta adonde llega el Río Paraguay.
Entre junio y octubre, época de sequía, la región pierde su encanto en la vida fluvial pero se abre el camino para uno de los paseos más requeridos por los turistas extranjeros: estar cara a cara con un jaguar o yaguareté.
En Cáceres se disputa el torneo de pesca embarcada más grande del mundo, según el libro Guiness, con 100.000 participantes.
El tercer polo turístico y bioma es la Amazonia: para el turismo étnico, el mejor lugar de Brasil está ubicado en el Parque Nacional do Xingú, donde viven 34 etnias en las reservas indígenas más consolidadas del planeta, con estructura para el turismo cultural.
El municipio de Alta Floresta, cruzado por el Río Teles Pires, un afluente del Amazonas, es uno de los principales destinos para el turismo de lujo en resorts de selva.
La observación de aves es otro de sus principales atractivos y hay excursiones que acercan al turista a las 500 especies de aves y 2.000 especies de mariposas que alberga la zona.

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