Esta mañana el conductor radial Marcelo Longobardi se despidió de su ciclo matutino. Tras 21 años al frente de Cada mañana, un programa que salió en más de una emisora, el periodista brindó las razones por las que abandona este éxito, que lo tiene como líder indiscutido de AM desde hace años.

Además, aseguró que seguirá participando de otros proyectos de la emisora y será parte de la cobertura especial de las elecciones del 14 de noviembre.

Bien temprano fue uno de sus compañeros fieles, Willy Kohan, quien contó que entre las 8.30 y las 9 Longobardi iba a participar del programa para leer una carta con los detalles de su decisión. “Es la primera vez que voy a hablar de mí”, se presentó Longobardi luego de saludar a sus compañeros.

“He disfrutado de todo esto, pero 21 años es mucho. ¿Hasta qué punto uno debe agarrarse de los éxitos, amarrarse? Uno debe saber ponerse un límite, no puede obnubilarse ni empalagarse y creer que uno es ese éxito, el éxito es del público”, comenzó.

Luego, remarcó: “El éxito es maravilloso pero peligroso porque es como un demonio, engaña mucho y manejarlo es difícil. Si le vendés tu alma al éxito, es como vendérsela al diablo. Yo mismo me he confundido mucho del valor del éxito en la vida”, advirtió el periodista.

“Desde 2013 Radio Mitre me ha confiado el horario más importante de su programación y creo que lo he cumplido de manera responsable”, afirmó además y remarcó que su decisión también estuvo influenciada por un artículo que leyó en los últimos días.

“Esto no es una crisis, es una época, dijo The New York Times, estamos modificando nuestra relación con la vida misma, es un cambio de época, estamos desde la pandemia cambiando nuestra relación con la vida. Yo también quiero cambiar con la época, es muy estimulante, y espero que sea inspirador tanto como para mí, como para otras personas”, estimó Longobardi e hizo una pequeña reflexión sobre la permanencia en un mismo estado.

“21 años es mucho éxito. Yo empecé en Radio Mitre como productor en los años 80 y he tenido mucho más éxito del que me había imaginado. Y ahora hay que saberse desprender de las cosas para no ser esclavo del pasado. Mi hijo Franco me mandó hoy una canción; hay que dejar ir las cosas para que se mantengan puras”, argumentó.

Tras ello Longobardi explicó con más profundidad la nota que lo ayudó a tomar la decisión de abandonar el programa: una entrevista a Anna Fornés, la consultora catalana que se especializa en el mundo del trabajo, quien en un mano a mano en Clarín dijo: “Si sólo te centras en producir, cada semana te conviertes un poco más en obsoleto”.

Por otra parte dedicó un momento a agradecer a las personas que a lo largo de su carrera fueron parte cable y comenzó a enumerarlas. Habló de “los Wiñasky” (por los periodistas, padre e hijo, Miguel y Nicolás), de Tato Young, de Jorge Lanata, de Adriana Verón, de Horacio Caride, de Mercedes Ninci y de Rodrigo Jorge. “Todos ellos han sido muy generosos conmigo y me llevo un gran recuerdo.

Es el mejor equipo que he visto en una radio”, dijo. Además, destacó: “Quiero hablar de alguien muy importante con quien solo me tocó compartir un año en la radio, Pepe Eliaschev, con quien tuve una relación tormentosa y muy estimulante. Falleció al año de compartir la radio”.

Asimismo Longobardi le dedicó unas palabras a su audiencia, no sin antes hacerle un guiño al periodista con quien hace unos meses tuvo un entredicho: “Lanata se va a enojar conmigo porque me voy a pasar”, dijo y después habló de sus oyentes, que le permitieron formar parte de sus vidas. “Siempre he sentido ese afecto y confianza que nos han otorgado a nosotros y les quiero decir gracias por tanto”.

Finalmente, habló de sus compañeros de trabajo. Sobre Willy Kohan dijo que es un “gran profesional y amigo” que le ha enseñado mucho.

Sobre Rolo y María, explicó: “Han conseguido que yo sea un mejor profesional y mejor persona, Rolo es el tipo más talentoso que conocí y lo digo yo y es un relativo consenso. Y María es un sol, he tenido el privilegio de trabajar con ustedes dos, que son con quienes empecé. El rol de ellos en mi vida ha sido sustancial”.

Luego, retomó sus palabras: “21 años de éxito son demasiado, uno tiene que ser agradecido y asumir el desafío de dejar la zona de confort para ponerse a prueba de vuelta y sentirse vivo y no enamorarse equivocadamente del diablo y decir ´basta, esta ha sido mi contribución´”.

Fuente: La Nación

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