La Luna se tiñó de rojo en la madrugada del domingo al lunes en el que será el único eclipse total en América, al menos hasta noviembre de 2021, un fenómeno que atrajo a aficionados y astrónomos.

Popularmente este tipo de eclipses se conocen como "luna de sangre". Pero lo cierto es que la Luna adquiere una tonalidad rojiza porque la atmósfera terrestre filtra todos los componentes de la luz blanca solar y la luz roja es la única que llega al satélite.

Así lo explicó a Efe Mario Tafalla, del Observatorio Astronómico Nacional español, quien subrayó que es precisamente esta luz roja la que provoca que la luna se vea de ese color rojizo.

Un eclipse lunar se produce cuando la Tierra se coloca entre el Sol y la Luna, bloqueando que los rayos solares puedan llegar al satélite, y el del lunes coincidió con lo que se conoce como "superluna", aunque este no es un término astronómico.

Esto ocurre cuando, además de estar en fase de Luna llena, el satélite terrestre se encuentra en su punto más cercano a la Tierra o perigeo, detalló Tafalla, quien no obstante advierte de que a simple vista una persona no puede apreciar una diferencia de tamaño.

América fue el continente que gozó de un mejor horario para observarlo y donde mejor se pudo ver fue en la zona del Caribe. El eclipse también pudo verse en el oeste de Europa en todas las fases.

Los próximos eventos astronómicos de 2019 en el mundo incluye también dos eclipses de Sol: uno total el 2 de julio que podrá verse en sur del Pacífico, Argentina y Chile, y uno anular el 26 de diciembre que se verá en Asia y Australia, aunque donde mejor se verá será en regiones de Arabia Saudí, India, Sumatra, Borneo y Australia.

Los calendarios de eclipses de 2019 incluye un eclipse parcial de Luna el 16 de julio, que se verá en Sudamérica, Pacífico, Europa y África, aunque será menos espectacular que el de este fin de semana.

El siguiente eclipse con las mismas características que las de este lunes -lunar total- se producirá en noviembre de 2021.

Fuente: EFE