Fue la tragedia deportiva más grande de la historia de Sudamérica. 71 personas, la mayoría dirigentes, jugadores y cuerpo técnico del club brasileño Chapecoense perdieron la vida cuando viajaban a Colombia a cumplir un sueño: jugar la final de la Copa Sudamericana.

Con el tiempo se conocieron las causas del accidente que terminó con el avión estrellado en el Cerro El Gordo, rebautizado Cerro Chapecoense. Por falta de combustible la aeronave no llegó a destino y se precipitó a 13 kilómetros de su destino.

El piloto Miguel Quiroga era además accionista de la compañía aérea boliviana y en la comunicación que mantuvo con la torre de control de cometió un error garrafal que pudo haber cambiado el destino de las 77 almas que estaban a bordo.

Quiroga tardó demasiado en declararse en emergencia para así obtener el privilegio de aterrizaje por sobre el resto de los aviones que se dirigían hacia el aeropuerto J. M. Córdova de Colombia. Recién lo hizo 2:30 minutos después de haber solicitado la prioridad, momento en el que ya era imposible llegar a la pista.

Además, tardó en total 9 minutos en contar la gravedad del problema que atravesaba la aeronave, cuyo verdadero conflicto era que no tenía el combustible suficiente que debería haber cargado para iniciar el vuelo.

En total fuero 71 las víctimas fatales: 7 miembros de la tripulación, 19 futbolistas, 20 periodistas y 25 personas relacionadas con el club (dirigentes e integrantes del cuerpo técnico). Sólo 6 personas salieron con vida: Erwin Tumiri, técnico de aviación, Ximena Suárez, azafata, los futbolistas Jackson Follmann, Alan Ruschel y Helio Neto y el periodista Rafael Henzel.


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