Julio Borisonik

En la noche del jueves, un matrimonio muy joven, vivió una situación desesperante cuando su pequeña hija de tan sólo un año y tres meses, se ahogó mientras tomaba la leche y luego comenzó a convulsionar. Su padre intentó sacar la lengua de la beba, ya que se la había succionado, pero no lo logró.

Agobiados corrieron con la criatura en brazos hacia el Cuartel de Bomberos Voluntarios, a escasos metros de su vivienda, y pidieron ayuda a los agentes que se encontraban en la Guardia de Prevención. Sin dudarlo, éstos comenzaron a realizarle maniobras de reanimación, ya que casi no poseía signos vitales.

Los Bomberos Voluntarios Matías Romero y Leandro Chiara nunca pensaron que iban a vivir una situación como ésta, pero sin dudarlo pusieron en práctica todo lo aprendido y lograron reanimarla; la trasladaron en un patrullero hacia el Hospital 9 de Julio.

Ya en el nosocomio breñense, el galeno de guardia estabilizó a la pequeña junto a los enfermeros de turno, para luego dejarla en observación, mientras se le realizaban estudios complementarios para así poder determinar el porqué de esta situación poco propicia por la que debió pasar esta joven familia.

“Mi hija estaba tomando leche en su mamadera, luego cuando la vi estaba como desvanecida y comenzó a temblar”, señaló Ivana, madre de la pequeña Luciana.

“Se quedó como desvanecida y mi esposo metió sus dedos en la boca para sacarle la lengua y salimos corriendo hacia el Cuartel de Bomberos que está casi al frente de la casa”, comentó sobre la reacción de su esposo Hugo.

“Los Bomberos hicieron maniobras para reanimar a mi hija”, detalló Ivana, “luego en un patrullero nos llevaron hasta el Hospital de Las Breñas”. La mujer no encontraba palabras para agradecer a los heroicos bomberos. También expresó su gratitud hacia el médico de guardia y enfermeros del Hospital.


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