Peligran los fondos para la formación de los deportistas de alto rendimiento.
Peligran los fondos para la formación de los deportistas de alto rendimiento.

El Ente Nacional de Alto Rendimiento recibe el 1% de la facturación de la telefonía móvil. En el proyecto enviado por el gobierno al Congreso, deroga el artículo 39 de la ley 26.573. Un ruido de alarma se encendió en el mundo del deporte al conocerse que el proyecto de reforma tributaria enviado por el gobierno nacional al Congreso recorta el principal financiamiento del Ente Nacional de Alto Rendimiento (ENARD), lo que pondría en peligro su continuidad.

El dato fue detectado por Ernesto Rodríguez y publicado en su blog Olímpicos Argentinos. Allí reveló que el artículo 124 de la Reforma Tributaria dispone la derogación del inciso A del artículo 39 de la ley 26.573, que le otorga al EARD el 1% de la facturación de la telefonía móvil.

El Enard es un organismos autárquico creada en 2009 destinado a gestionar y coordinar apoyos económicos específicos para la implementación y desarrollo de las políticas de alto rendimiento. Fue creado a partir de la sanción de la Ley Nº 26.573.

Este organismo permitió sostener económicamente a deportistas como Paula Pareto, Brian Toledo, las selecciones de hockey masculino y femenino, entre otros deportistas de elite que incluso han ganado medallas en los últimos juegos olímpicos.

El presidente del Enard, Gerardo Werthein, ya se manifestó públicamente y se mostró confiado en que se podrá encontrar una solución. "Estamos todos trabajando en la búsqueda de una solución para todos nuestros deportistas y para el ENARD. Confío en que encontraremos una solución entre todos".

Carlos Mac Allister, el titular de la Secretaría de Deporte, dijo a La Nación que la "financiación será del Estado", y desestimó que el Ente vaya a perder independencia.

Pero la explicación no dejo tranquilos a los deportistas, que empezaron a manifestar su desacuerdo con la decisión. Uno de los que se expresó fue Juan Curuchet, ciclista y campeón olímpico en Beijing 2008, o Gustavo Fernández, tenista en silla de ruedas.

Fuente: Tiempo Argentino

 


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