Desde hace varios años un nombre suena con fuerza en el Mundo River luego de una jornada de las divisiones inferiores. Se trata de Claudio Echeverri, nacido el 2 de enero de 2006 (15 años) en Resistencia, Chaco.

El joven, cuya posición natural es la de enganche, aunque puede desempeñarse unos metros más arriba, es una de las principales joyas del Millonario y fue convocado por Pablo Aimar para formar parte de la Sub 17.

“Es un muy buen jugador, hay muchas esperanzas depositadas para que sea la figura que todos pensamos que puede llegar a ser”, le anticipó a Infobae una de las principales cabezas del proyecto infanto-juvenil de la institución, al ser consultado sobre este chico con una derecha prodigiosa.

El Diablito, como es conocido por todos en el club, pasó de patear una pelota en las canchas de tierra en su ciudad natal a vestir la camiseta de uno de los clubes más importantes del país. 

Llegó a Núñez en 2017 proveniente de Deportivo Luján, y en menos de un semestre se convirtió en viral por sus goles a los equipos más poderosos de Europa durante un torneo disputado en Italia.

Si bien el año pasado no pudo hacer el cambio de infantiles a Novena División de la manera tradicional producto de la pandemia y se perdió varios meses de competencia, Martín Pellegrino, el entrenador de la categoría, valoró su evolución en el último tiempo. “Yo lo dirigí 3 meses y luego por una cuestión epidemiológica tuvimos que terminar ese año entrenando por Zoom.

Creemos que el paso de infantiles a Novena es una etapa fundamental en los chicos, porque es donde empiezan a entender que dejan de ser niños para transformarse en adolescentes. Este cambio en todos los aspectos, tanto físicos como también mentales, es muy importante ya que empiezan a comprender que no es un juego tan individual y lo empiezan a jugar de manera colectiva.

Siempre por medio de los juegos y tratando de no priorizar los resultados. Claudio se adaptó muy bien y muy rápido a estos cambios y a su desarrollo tanto físico como mental”, le expresó a este medio.

“Este año, con la competencia dentro del campo de juego, pudo mostrar todo su potencial. Es un gran jugador, muy técnico. Puede habilitar a un compañero, pero también es un gran definidor. Es muy completo en su puesto. Puede ser enganche o media punta. Y sobre todo es muy buen chico. Humilde y respetuoso”, concluyó.

Pablo Fernández, integrante del cuerpo técnico de la 9na, hizo foco en los valores del joven: “Como persona es un chico extraordinario. Siempre ubicado, respetuoso, con predisposición para aprender y muy buen compañero.

Esto lo destaco, ya que no es fácil manejarse cuando desde tan chico se lo señala como un jugador diferente o un pichón de crack. Claudio tiene los pies sobre la tierra y sabe muy bien que debe seguir aprendiendo mucho, para poder evolucionar y llegar a primera”.

“Se desempeña en gran forma en la posición de enganche o media punta. Tiene una técnica por encima de la media, y durante este 2021 volvió a emparejarse desde lo físico con el resto de los jugadores de su categoría. Esto hizo que vuelva a ser determinante, como lo era en infantiles. Es gambeteador, tiene gol y asiste a los compañeros. Un jugador muy completo.

Por último, su mayor virtud: una inteligencia y comprensión del juego muy desarrollada. Ve la jugada un segundo antes que el resto de los chicos, y se apoya en su excelente técnica para ejecutar lo que su cerebro ya percibió y decidió con la velocidad de un jugador adulto. Es un jugador para seguir de cerca en los próximos años, que da placer verlo jugar. Todos tenemos depositada mucha ilusión”, añadió.

Otro que se deshizo en elogios para con el prometedor juvenil

fue Jorge Tapón Gordillo, ex futbolista de la institución (ganó la Copa Libertadores y la Intercontinental) y su director técnico en la Octava División. “Es un jugador con una técnica muy buena, con mucha personalidad.

Tiene muy buena pegada. La verdad es que es un jugador que tiene un gran futuro. Ojalá que a medida que vaya creciendo vaya evolucionando y progresando. Lo principal es que tiene mucha técnica, y en el mano a mano es muy fuerte”, develó ante la consulta de Infobae.

Echeverri deslumbró durante una prueba de jugadores en Chaco a Claudio Otermín y Daniel Brizuela, quienes no dudaron en hablar de inmediato con sus padres para que viajara a Buenos Aires para vestir la camiseta de su amado River Plate.

Su estreno con la banda roja cruzada en el pecho no podía ser de otra manera que festejando una victoria con un tanto. Con la presencia de su mamá en las tribunas, el mediocampista fue vital al marcar un gol en la victoria por 2 a 0 ante Argentinos Juniors en condición de visitante.

En junio de ese año, a los pocos meses de su arribo, el Diablito tomó por primera vez un avión para cruzar el océano y transformarse en viral producto de sus goles, gambetas y desparpajo a la hora de tocar el balón durante el Venice Champions Trophy, competencia que enfrenta a los mejores elencos del planeta.

Tras adaptarse a jugar en canchas para siete jugadores, el enlace acaparó la atención de todos los medios gracias a sus cuatro goles contra la Juventus de Italia.

Pese al muy buen nivel mostrado a lo largo de todo el certamen, el combinado argentino se quedó a las puertas de disputar la final con el Atlético Madrid de España al caer con el Benfica de Portugal. Igualmente los chicos tuvieron su premio consuelo: finalizar terceros y subirse al último escalón del podio.

“Nunca sentí presión porque hablé mucho con personas de mi entorno que me aconsejaron. Nunca imaginé todo eso que estaba pasando y mis padres me contuvieron.

Yo era un chico normal como todos, que entrenaba, que tenía y tiene muchas cosas para aprender. Es lindo que los hinchas pongan esperanzas en uno porque soy chico, tengo mucho por crecer y además me gusta el doble porque soy hincha.

No lo tomo con ninguna mochila que cargar, sino que trato de seguir mejorando. Me gustaría algún día estar en Primera como a cualquier pibe que está en el club”, manifestó con La Página Millonaria, dejando en claro su carácter y templanza.

Lo acontecido en territorio italiano fue un anticipo de lo que sucedería en el regreso al país. La 2006 tuvo un año inolvidable, al arrasar con cuanto rival se le cruzara por el camino. De la mano de Oscar Castellano, el chaqueño cosechó su primer título de AFA de manera invicta.

A otro de los que obnubiló con su talento fue a Máximo Gallardo, padre de Marcelo e integrante del staff de buscadores de jóvenes talentos para las inferiores de River Plate. Hace pocas semanas posteó una foto en su cuenta de Instagram, en la dejó una tajante sentencia: “¡Fotón! El futuro del club, Santi Gallardo y Claudio Echeverri.

Mis apuestas!⚽️⚽️⚽️⚽️⚽️”. El otro chico que aparece en la foto es uno de los hijos del Muñeco, quien se desempeña como centrodelantero.

Una costumbre en las Infantiles del Millonario es que todos los lunes se trabaja técnica individual, y uno de los encargados de dar la cátedra es Ariel Burrito Ortega, uno de las máximas glorias del club.

“Aprendí mucho de él, te enseña mucho, sobre todo cómo definir y patear tiros libres. Que un ídolo del club se tome el tiempo para mostrarles cosas a los más chicos es un orgullo”, manifestó.

Echeverri, que tiene como modelo a seguir al cordobés Matías Suárez por su control y los movimientos que hace, actualmente es una de las figuras de la Octava División comandada por el Tapón Gordillo, equipo que se clasificó con dos fechas de antelación a la final del Campeonato de AFA al liderar sin inconveniente su zona.

Ahora su cabeza también está puesta en ganarse un lugar con la camiseta albiceleste en la Sub 17 dirigida por Pablo Aimar, uno de los mejores enlaces surgidos de la cantera millonaria.

En sus primeros días en el predio de la AFA estuvo junto a sus compañeros de equipo Franco Jaroszewicz (arquero), Facundo González (defensor central), Hugo Rojas (mediocampista central) y Agustín Ruberto (delantero).

Vale remarcar que desde el desembarco de Marcelo Gallardo al club, River Plate realizó una fuerte apuesta en inferiores. El objetivo primordial que se trazaron en su momento fue que para diciembre de 2021 la mitad del plantel de Primera esté conformado por jugadores surgidos de la cantera.

El Muñeco creó una serie de mandamientos que los distintos entrenadores deben cumplir a rajatabla. “La clave es la bajada de línea de Marcelo en cuanto al estilo futbolístico, sistema táctico y a la forma de entrenamiento.

Se realizan charlas sobre todos estos ítems en donde Marcelo pone las directivas para que exista una línea uniforme desde el fútbol profesional a Infantiles”, le advirtió a este sitio hace un tiempo Gabriel Rodríguez, histórico descubridor de talentos del Millonario.

Una de las principales reglas a cumplir es la de “el que no corre, no juega”. La institución de Núñez cuenta con una escuela que pregona el buen fútbol, pero ahora se aggiornó a los tiempos modernos: al ADN clásico de River se le agregó más dosis de entrega. “El fútbol actual es muy dinámico, tiene mucho vértigo.

Hay muy poco tiempo para resolver determinadas jugadas, décimas de segundo. Además de apostar por jugadores técnicos, hábiles y creativos, debemos exigirles una mayor contracción en lo físico, exigencia máxima en el entrenamiento. Si equiparamos al rival en ese aspecto, después el jugador de River hace la diferencia con su juego”, explicó.

Una muestra de lo involucrado que está Napoleón con las inferiores se vio durante la cuarentena.

Además de dialogar con los jugadores de inferiores del club, Gallardo trasladó una de sus modalidades a los más jóvenes: la videoteca. Algunos de los referentes del primer equipo analizaron jugadas con futbolistas que se mueven en su misma posición para que vean de primera mano qué es lo que pide el Muñeco.

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