Las redes sociales han permitido que podamos espiar la vida de muchas familias, que nos muestran su día a día y casi sentimos que las conocemos.

Eso provoca también la terrible comparación que podemos hacer con respecto a ellas, porque no, no somos iguales, cada familia posee una organización y modo de ser particular y ajustado a sus posibilidades.

También existen muchas cuentas sobre maternidad y crianza que si bien aportan información valiosa es importante que podamos poner en tensión y analizar.

Las exigencias, sobre todo hacia las madres, existen desde siempre, pero en el último tiempo ha ocurrido que el exceso de información se volvió hacia nosotras.

No me refiero a que tengamos que dejar de leer o informarnos sobre maternidad, crianza y demás.

Sino a que es importante que podamos realizar una valoración sobre cómo es nuestra realidad y poder hacer recortes de manera tal que lo aprendido pueda encastrar en nuestra vida, flexibilizarlo y adaptarlo, y no al revés.

Los discursos totalizadores generan culpa y son muy peligrosos para la salud mental entonces:

Tenete paciencia.

Respirá profundo.

Pensá si lo que lees/te dijeron aplica a tu vida, si te sirve, si podes tomar algún elemento de eso.

Acordate que hoy no es siempre, lo que no se pueda lograr en este momento quizás mañana sí.

Y sobre todo, mirate con amor, el mismo amor con el que te mira tu hijo/a cada vez que sonríe.

Melisa Alderete - Psicóloga Perinatal - MP 385
Cel 362 4657934 - @lic.melialderete


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