Juliana Awada también ajusta por la situación económica del país.

La textil productora de la marca Cheeky , de indumentaria para chicos y chicas, se sumó a la ola ajustadora que, previsiblemente van a pagar los trabajadores de la firma propiedad de la familia de la primera dama, Juliana Awada.

Mientras la mayoría de la cadena de valor textil sufría con un derrumbe de la actividad las consecuencias de la caída del salario y del consumo, un grupo de importantes jugadores resolvió importar su producción en forma masiva y sin mayores miramientos respecto de la situación de la industria y el empleo locales, en particular desde países asiáticos.

 

Entre ellos talló la firma de la familia política del presidente, Mauricio Macri, a la par de otros grandes operadores como la multinacional Zara.

Pero la incursión importadora parece no haberle bastado para equilibrar las cuentas de la empresa. Los trabajadores del Sindicato de Vigilancia Privada (STVP) se movilizarán mañana jueves para protestar contra la decisión de la empresa de suspender a 70 vigiladores a lo largo de su cadena comercial.

El secretario General del STVP, Gabriel Carvajal, precisó que la movilización está convocada para las 8.30 en Cuyo 3040, en la localidad bonaerense de Martínez, donde Cheeky tiene su planta fabril. La marcha de los vigiladores contará con apoyo de la CTA de Hugo Yasky y del gremio de vililadores SUTCA, miembro de la CGT y cercano al camionero Pablo Moyano.

Carvajal contó que de los 70 afectados, 15 trabajaban en el área logística y otros 15 en los locales. Los 40 restantes siguen cumpliendo funciones pero, de acuerdo al vocero sindical, en una situación de extrema precariedad.

En rigor los trabajadores no son empleados de Cheeky sino de la empresa High Top Security, en la que la firma de los Awada terceriza el servicio de vigilancia. Carvajal explicó que la empresa de indumentaria procedió directamente, sin iniciar el proceso preventivo de crisis que prevé la ley en este tipo de circunstancias: “Primero suspendió al personal sin goce de sueldo” y lamentó que en sus comunicaciones oficiales se justifica en función de “la situación económica del país”.

Aunque Cheeky no es la empleadora directa, los custodios consideran que la empresa “se tiene que hacer responsable solidariamente y brindar una respuesta. Nosotros hicimos todos los pasos que corresponden, llevamos dos meses de salarios atrasados y necesitamos garantías de continuidad de trabajo. No queremos liquidación ni horas extras ni aumento. Lo que queremos es que nos den un acta de compromiso en el Ministerio de Trabajo porque si permitimos que pase lo que quieren hacer vamos a quedar en la calle”, concluyó el dirigente.

Fuente: Tiempo Argentino

 

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