Desde el momento en que el árbitro colombiano Wilmar Roldán pitó el final en San Pablo, la Superfinal entre Boca y River por la Copa Libertadores se convirtió en una realidad añorada por unos y temida por otros. Y por el peso específico de ambos equipos y por los eventos que se avecinan en la Ciudad de Buenos Aires, las fechas de los partidos decisivos se modificaron.

Las finales estaban pautadas por la Conmebol para los miércoles 7 y 28 de noviembre. Sin embargo, apenas quedó sellada la final superclásica se rumoreó que iba a haber cambios en fechas y horarios y se dispararon distintas versiones. La Confederación cortó por lo sano y anunció este jueves las fechas: serán los sábados 10 y 24 a las 16.

En su anuncio oficial, la Conmebol se cuidó de mencionar a River como rival. Textualmente, el tuit aseguró que "la primera final de la CONMEBOL Libertadores 2018 será disputada el sábado 10, a las 16 hora local, en el estadio del club Boca Juniors. La segunda final se jugará el sábado 24, también desde las 16".

La omisión tiene que ver con el expediente disciplinario abierto luego de que Marcelo Gallardo burlara la suspensión de un partido que le había impuesto la Conmebol para la semifinal ante Gremio. El equipo brasileño pidió los puntos del partido y tiene la esperanza de que conseguir el pase a la final en el escritorio.

En el medio de las dos finales, habrá una fecha FIFA que interrumpe las competencias internacionales. En esta ocasión, por ejemplo, la Selección Argentina recibirá a México en la doble jornada del 15 y 20 de noviembre. Con respecto a esto, Lionel Scaloni no convocará a los nacionales. Lo dijo el presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia: "Los de Boca y River no serán llamados a la Selección".

Colombia no tiene programados amistosos y así Quintero, Borré, Villa, Barrios y Cardona no estarán afectados al combinado "cafetero". Uruguay (Nandez y Mayada) sí jugará contra Brasil y contra el campeón del mundo Francia, el 16 y 20 de noviembre.

Otro motivo del cambio de fechas fue que en Buenos Aires se realizará la Cumbre del G20 y por esa razón no podrán realizarse eventos en CABA entre el 28 de noviembre y el 2 de diciembre, según había dicho Guillermo Madero, Director de Seguridad de Espectáculos Futbolísticos, quien advirtió que el grueso de la Policía estará afectada a dicho evento.

A partir de esto tomó fuerza que se podría adelantar la definición para el miércoles 21 de noviembre. Lo cierto es que pocos protagonistas salieron a hablar sobre el tema, y uno de ellos fue el propio Madero, quien esta mañana le había dicho a Clarín desde Brasil que era "una posibilidad que los clásicos se disputen los sábados 10 y 24 de noviembre".

"Más que por cuestiones de seguridad, es un pedido de Conmebol y de la televisión jugar esas finales los sábados. En el correr de las horas se definirá...", estimó el funcionario, quien estuvo en Porto Alegre como en San Pablo y trabajó en conjunto con la policía brasileña para controlar que no hubiese ingreso de barras argentinos a los partidos semifinales.

Por su parte, Martín Ocampo, Ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires había dicho en declaraciones a Radio Mitre y a Radio Rivadavia que "primero se tiene que definir a los finalistas, porque todavía está el reclamo de Gremio que Conmebol no resolvió". Pero, al rato, opinó que "jugar los partidos un sábado tiene sus ventajas".

"El lunes se resolverá la secuencia y nosotros resolveremos el tema de la seguridad". También confirmó una obviedad: no habrá público visitante. "Cuando estén realmente dadas las condiciones, volverán. No es el momento todavía", concluyó.

Además, detallaron que "hace 15 días, la FIFA fijó que los días martes, miércoles y jueves son para los torneos internacionales, dejando los fines de semana para las ligas locales". En el caso de la final de la Champions League, que desde hace años se juega los sábados, se debe a que para esa fecha ya terminaron las ligas europeas.

Más allá de los días y las horas de los partidos, que se resolverá en estos días, hay algo seguro e inamovible: el Superclásico en la final de la Copa Libertadores mantendrá en vilo al país.


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