El funcionario dijo que un siniestro vial en el que esté involucrado un conductor alcoholizado "es un problema de seguridad y salud pública" y dejó en claro que "no existen falsos positivos" que arrojen los alcoholímetros.

El titular de Tránsito fue convocado al Concejo para exponer en el marco del tratamiento del proyecto de alcoholemia cero que impulsa la administración de Pablo Javkin, informan los colegas del diario La Capital.

En ese ámbito, dijo que "el alcohol cero es una cuestión estrechamente ligada a la seguridad y la salud pública de la comunidad. No podemos ser testigos o cómplices de un conductor que está al mando de un vehículo con 0,49 gramo de alcohol por litro de sangre, habilitando a un potencial factor de riesgo en la vía pública.

Esto debe ser muy claro: su percepción del riesgo, sus reflejos y sus conductas, ya están alteradas".

Cuando lo consultaron sobre estadísticas de siniestros viales, el director de Tránsito dijo: "Las estadísticas sobre lesionados y fallecidos las gestiona la Secretaría de Salud Pública. Es un conteo espantoso, porque esos datos de los que estamos hablando son personas que sufrieron una lesión por quedar involucradas en un siniestro vial".

En tal sentido, dijo que "hay tres condiciones que intervienen en todos los siniestros: velocidad, distracciones y el alcohol. Por eso, quiero ser cuidadoso cuando hablamos de estadísticas".

"Los efectos del alcohol en el organismo varían según la contextura de la persona. Yo peso 120 kilos y si me tomo una copa de vino, es probable que me dé negativo.

La variabilidad es un condicionante, porque se da la especulación de cuánto tengo que tomar para tener cero en el control. Para evitar esta cuestión de jugar con cuánto puedo tomar para que me dé negativo el control, la tolerancia debe ser cero", remarcó.

Además, exhibió la estabilidad del comportamiento a lo largo de los años: "Los controles en esta ciudad se vienen intensificando. En 2019 fueron 27 mil y en 2020, por la pandemia, 838 mil; dentro del porcentaje de positividad, el último año encontramos el 7% contra el 6,8% del año anterior. Se condice este comportamiento".

Mayores controles

"El rosarino sabe que hay controles de alcoholemia, prácticamente no tenemos oposición a esto. Cuando hay algún tipo de inconveniente, tiene que ver con personas que no son de la ciudad", consideró Adda.

Como ejemplo, citó el caso de un ciudadano de Funes que se dio a la fuga el fin de semana pasado. "Tenía 0,96 gramo de alcohol en sangre. Ya están las presentaciones hechas", indicó.

Margen de error

Otra de las consultas hacia el director de Tránsito fue la duda sobre las posibilidades de que los alcoholímetros arrojen resultados inexactos al momento de realizar los testeos. "Cada cinco meses, los etilómetros se mandan a calibrar (la normativa indica que debe ser cada seis meses).

El margen de error tiene que ver dentro del rango del positivo, según el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti). Hay un margen de entre 0,04 y 0,1 que puede alterar un caso positivo. No existe el falso positivo, como tampoco existe el falso positivo en un test de embarazo", señaló.

Fue allí cuando introdujo el dato de que "el alcohol está presente en uno de cada dos siniestros con heridos involucrados. Estos datos los ha ido publicando la OMS (Organización Mundial de la Salud). Son cifras mundiales, recabadas de las distintas comunidades", precisó.

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