Grupo de padres expresó su preocupación por la implementación de la ESI en las escuelas

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Referentes de un grupo de padres y madres de nuestra ciudad, denominado “Educando en valores, vida y familia”, visitó la redacción de Primera Línea para comunicar cómo se conformaron, qué acciones están llevando adelante y qué temáticas vinculadas a la educación de los niños les preocupa.

Natalia Feldman, Juan José María Rodríguez, Claudia Martínez y Teresa Britez se acercaron hasta nuestro medio para difundir todo lo referido a este grupo y, de esta manera, concientizar sobre la importancia de que los padres tengan conocimiento pleno de la enseñanza que reciben sus hijos.

Dicho grupo se constituyó el año pasado luego de que surgieran en la sociedad argentina una serie de temas sensibles que involucran directamente a la educación de sus hijos, como lo es la implementación de la ley Nº 26150 de Educación Sexual Integral (ESI).

En este contexto, este grupo de madres y padres tomó la determinación de no ser pasivos sino de erigirse como un agente de control de los contenidos que se les imparte a los niños y, a su vez, como un puente de información y comunicación que permita despertar en los demás ciudadanos el interés por estas cuestiones de relevancia, que influyen en gran medida en nuestra cultura y sociedad.

En la actualidad, los miembros de “Educando en valores, vida y familia” están siguiendo muy de cerca la manera en que se está brindando educación sexual integral en los establecimientos educativos. Relataron varios casos ocurridos en nuestra ciudad y en localidades cercanas, en los cuales se vulneraron los derechos de los niños a crecer sanamente y los derechos de los padres de educarlos en el plano de la sexualidad de acuerdo a sus propios valores y convicciones.

“Existe la Circular 340 emitida por el Ministerio de Educación de la Nación que establece cómo se debe impartir la educación sexual y ahí está el problema. No estamos en contra de la educación sexual porque creemos que los niños deben conocer los cambios que se producen en sus cuerpos, pero esa Circular promueve una serie de herramientas como la ideología de género.

Primer en forma solapada y luego abiertamente introduce un conjunto de ideas anticientíficas que le da la espalda a todo lo que la ciencia demostró fehacientemente y desnaturaliza lo que se venía enseñando”, explicó José María Rodríguez.

Y continuó: “Se les enseña a los niños que no nacen nena o varón, sino que nacen neutros y que cada uno puede elegir quien quiere ser. Esto genera confusión en los niños que están formando su identidad y genera conflicto entre padres e hijos”.

Sobre este último punto, contó que una niña que asiste a una escuela del barrio Güiraldes llegó a su casa enojada y que cuando pudo expresar por qué estaba así les dijo a sus padres que le mintieron desde que nació: “Me dijeron que soy nena y había sido que no lo soy”, fueron sus palabras y señaló que fue su maestra quien se lo dijo.

Rodríguez consideró de esta manera se hipersexualiza a los menores volviéndolos “básicos, elementales y primitivos”, señalando como grave que se promuevan actividades áulicas divorciadas de las normas y las buenas costumbres. “Estamos a favor de la educación sexual pero con valores, no en contraposición a la biología. La sexualidad no se puede enseñar sin base en la biología”, aclaró.

Por su parte, la abogada Claudia Martínez precisó que constataron la existencia de materiales a través de los cuales se les enseña sobre la masturbación a los niños a partir de los dos años. En este sentido, consideró que no es necesario que los niños adquieran contenidos que no son propios de su edad, reparando en los daños psicológicos que ocasionaría en los menores y que están comprobados por estudios psicológicos efectuados al respecto.

“Para la ideología de género el sexo es una construcción social y lo adquirimos de acuerdo a nuestra percepción, a lo que sentimos y a cómo la gente nos percibe. Decirle eso a un niño es provocarle un daño del que será difícil que se recupere”, insistió Martínez.

Hay derechos que deben cumplirse

Desde “Educando en valores, vida y familia” sostienen que como parte activa de toda comunidad educativa, los padres tienen el derecho establecido en la Constitución de educar a sus hijos, de saber qué conocimientos les implantarán y de intervenir en los casos en que lo que se esté enseñando en las escuelas no tenga correlato con los valores sobre los cuales cada familia se construye.

“Debemos estar atentos a cuál es el contenido de educación sexual que se está dando, acercarnos a los directivos y docentes, mirar la carpeta de los chicos y si vemos algo que nos preocupa acercarnos y consultar todo lo referido a la educación sexual”, recomendaron.

Debe despertarse el interés

Asimismo, este grupo de padres plantearon que son muchos los padres que no están preocupados por estas problemáticas, o bien, distraídos por otras situaciones como la crisis económica. Consideran prioritario que los adultos se interioricen por estas cuestiones, ya que involucran la enseñanza que sus hijos están recibiendo en las escuelas. “Queremos decirles que despierten, que investiguen y abran los ojos”, manifestaron.

Por último, aquellos padres que hayan vivido o que conozcan situaciones como la ocurrida en la escuela del barrio Güiraldes, pueden comunicarse al teléfono 3624- 512187 (perteneciente a la doctora Claudia Martínez) y podrán recibir asesoramiento legal gratuito para saber cómo proceder en caso de que algún docente enseñe algún contenido que se oponga a la educación que se brinde en el seno familiar.