Silvia Flores es la fundadora y presidenta de la Fundación Grato Refugio. Visitó la redacción de Primera Línea para charlar acerca de este espacio de contención para chicos que hoy en día no cuenta con un espacio físico. Dijo que se reunirá con funcionarios provinciales para intentar gestionar un edificio donde hacer funcionar el hogar.

La fundación ya cuenta con personería jurídica a pesar de ser reciente. De hecho ya tienen un equipo interdisciplinario que atenderá los casos que reciban de la Justicia. “Estamos desafiados a comenzar esto, a poner en marcha el proyecto. Ya hay un equipo que está trabajando para esta institución. La idea es brindar refugio y contención a personas en situación de vulnerabilidad. Pensamos primero apuntar a niños pero en un futuro la idea es extendernos a madres adolescentes, chicos con adicciones, etc.” dijo.

En este aspecto, reconoció que existe mucha necesidad en esta área, porque hay chicos con padres con problemas familiares, de salud, o incluso que murieron y que necesitan de una urgente contención. “La idea es no solamente brindarles atención y que satisfagan sus necesidades físicas, (alimento, techo), sino también todo lo que tenga que ver con lo emocional, escolar, pedagógico. Por eso buscamos un equipo de profesionales como: pedagogos, psicólogos, abogados, etc.”.

“Lo que pretendemos es que puedan continuar con la escuela, que se los pueda asistir psicológicamente y entonces brindarles apoyo y hacer de nexos con instituciones que ellos necesiten. Es una ayuda integral la que pretendemos ofrecer”, comentó e insistió en la necesidad de un espacio físico, algo que les está costando encontrar.

“Tenemos intenciones de contactarnos con Desarrollo Social para hacer la presentación formal”.

En este aspecto, aclaró que la idea no es institucionalizar a los niños, “porque tradicionalmente se conoce a los hogares donde los niños van y crecen. Hay leyes que pretenden que el niño a la brevedad posible sea reinsertado en su núcleo familiar o en su familia extendida. También está la figura de la familia acogedora”, en caso de no tener un familiar cercano.

Otra característica que buscan es que la atención sea especializada y no general hacia los menores. Para esto, buscarán contar con micro-hogares dentro del edificio, así reunir grupos pequeños de menores y no en “espacios fríos como pabellones donde se deben sentir terriblemente solos”.