Francia: Las nuevas marchas de Chalecos Amarillos ponen a prueba la autoridad de Macron

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La acción XIX de los Chalecos Amarillos en Francia se ha convertido en un test para el presidente Emmanuel Macron y su gobierno. Después que los Campos Elíseos fueron incendiados el sábado pasado en el mayor acto de propaganda del movimiento, el jefe de estado busca recuperar su autoridad y su territorio frente a los Chalecos Amarillos en Francia.

Blindó París, prohibió manifestar en los Campos Elíseos, en las tres plazas principales de Toulouse, Bordeaux y en Niza, donde va a estar el presidente chino Xi Xi Ping y su esposa con el matrimonio Macron en Beaulieu sur Mer.

Pero el gobierno y el presidente tuvieron que salir a reducir la idea de “una militarización” de la represión, al haber designado a 7.000 soldados de la Operación terrorista Sentinelle como custodios de los edificios públicos y sitios turísticos emblemáticos. Fue una idea peligrosa en la forma en que fue presentada por el vocero del gobierno. El temor es cómo reaccionarán los soldados si intentan los Chalecos entrar y ellos están preparados para la guerra. El presidente Macron personalmente debió salir a denunciar “el falso debate” y advertir que “el Ejército no está a cargo del orden público”.

La idea de “firmeza” que las autoridades quieren imponer tras haber reemplazado al jefe de la policía que estuvo a cargo de la operación de control el sábado pasado va a ser desafiada por los Chalecos, que ya han comenzado a llegar a París. Harán una sentada en Trocadero, frente a la torre Eiffel y una marcha autorizada desde Denfert Rochereau hacia la basílica de Sacre Coeur en Montmartre, que ya ha comenzado.Al menos hay 10 estaciones de subterráneos hasta ahora cerradas en Paris .

En Niza prohibieron la manifestación pero los Chalecos llegaron igual. Ya desocuparon la plaza Garibaldi con gases lacrimógenos. Hay seis detenidos y una mujer de 75 años fue herida y trasladada al hospital.

París está blindada cuando los Chalecos comienzan a reunirse en Trocadero. Policías y gendarmes están desplegados en todos lados, en brigadas rápidas y reactivas. Hasta en el techo del Arco del triunfo hay desplegadas fuerzas del orden. Paredes blindadas de vidrio han sido colocadas en la avenida más linda del mundo, donde los rastros de la violencia del sábado pasado son evidentes. Todos los negocios incendiados están tratando de reconstruirse, aunque tardarán meses. Los cafés que se salvaron de los ataques están abiertos como un símbolo de resistencia.

Una manifestación sorpresa se está produciendo en el boulevard Raspail, en París, donde la policía trata de evacuar y bloquear la protesta.

La policía reconoce que se hicieron al menos 2.322 controles preventivos.

El nuevo prefecto de la policía de París, Didier Lallement está al cargo del operativo, tras reemplazar a Michel Delpech el miércoles pasado. El primer ministro Edouard Philippe y el ministro del interior Christophe Castaner visitaron a la policía en la mañana.

¿Su consiga a los efectivos?. “Firmeza, profesionalismo y sobre todo ‘reac-ti-vi-dad’” pidió el prefecto de la policía.

“Nosotros no tendremos piedad con los ‘casseurs ( hooligans)'”, previno la ministra de justicia Nicole Belloubet. ”Cuando los ‘casseurs’ los atacan, ustedes atacan. Francia está con ustedes”, dijo a los gendarmes y policías en Carcassone. ”Esa gente no quiere el diálogo. Su reivindicación es la violencia”, declaró.