La presión crecía este miércoles sobre el presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, para que dimita en víspera de que el Congreso dominado por el fujimorismo vote una moción de destitución por sus lazos con la brasileña Odebrecht, tras la supuesta compra de votos para salvarle en diciembre.

Congresistas fujimoristas difundieron el martes un vídeo en el que aparece Kenji intentando convencer a otros parlamentarios de que apoyen a Kuczynski a cambio de obras públicas en sus distritos.

Kuczynski presentó el miércoles su renuncia al Congreso después de haber sido acusado de comprar votos para evitar su destitución, coronando meses de turbulencia política y financiera en una de las economías de mayor expansión en América Latina, afirmaron a la agenciaReuters dos fuentes del Gobierno.

El conservador Pedro Pablo Kuczynski, un exbanquero de Wall Street de 79 años que asumió al poder en julio del 2016, iba a ser anfitrión de la cumbre de líderes de América en Lima el 13 y 14 de abril, durante la cual tenía planeado reunirse con el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump.

Odebrecht reveló que había pagado casi cinco millones de dólares por asesorías a empresas ligadas al presidente cuando era ministro, lo que había negado.

La constructora admitió además que hizo aportes de campaña en 2006 y 2011 a los últimos cuatro ocupantes del sillón presidencial peruano, incluido Kuczynski, y a Keiko Fujimori.

Kuczynski se convirtió así en el primer mandatario en ejercicio en perder su puesto por los tentáculos corruptores de Odebrecht, que admitió haber pagado decenas de millones de dólares en sobornos en varios países latinoamericanos para adjudicarse contratos de obras públicas.