Estaba perdida desde el martes, a las seis de la tarde, cuando habló por teléfono por última vez con su mamá. Dos horas después accionó dos veces su botón antipánico y le comunicó a la policía que estaba perdida.

El traslado del cuerpo desde la vera del Riachuelo hasta la sede de la morgue judicial, en Viamonte y Junín, estuvo a cargo de la Prefectura Naval Argentina.

El cuerpo fue encontrado cerca de las 6.30 por un grupo de trabajadores que limpiaban el Riachuelo y que dieron aviso a la Prefectura y luego a la Policía de la Ciudad.

Carla padecía una hidrocefalia y los familiares desde un principio se mostraron preocupados porque al sufrir un golpe o un estado de estrés fuerte podía perderse y desorientarse.

Carla Soggiu había desaparecido el martes a las seis de la tarde después de comunicarse con su mamá por teléfono a quien le decía que estaba yendo para la casa. Desde diciembre, tras un hecho de violencia que vivió con su ex pareja, Carla estaba viviendo con sus padres.

El papá contó que el 26 de diciembre pasado su hija fue atacada por su ex, llamado Sergio Fuentes, e incluso habría estado retenida contra su voluntad hasta que pudo liberarse. También contó que la golpeó y la violó. Un día después, el hombre fue detenido. Hasta el día de hoy sigue en prisión. La conexión entre este suceso y la desaparición y posterior hallazgo del cuerpo no sería la principal hipótesis para los investigadores, aunque no descartan nada.

El mismo día de la desaparición, a las 20.07, Carla activó por primera vez el botón antipánico. Se mantuvo una breve comunicación con la mujer en la que refirió que estaba "desorientada". No pudieron ubicarla con los datos del GPS.

Una hora después, a las 21.14, se recibió otra alerta. Vuelven a comunicarse con Carla, en esta oportunidad la mujer refiere que estaba en una calle de barro y que vio pasar un auto. También que sentía olor a combustible. Sin embargo no pudo dar más detalles y la comunicación se cortó.

Dos móviles policiales de la división Búsqueda de Personas de la Policía porteña fueron primero a la calle Berutti, entre Cachi y Einstein y luego a Río Cuarto al 400, las últimas coordenadas que había enviado de manera automática el rastreador satelital del botón antipánico, pero no lograron encontrarla.

Con el hallazgo del cuerpo, ahora los investigadores deberán esperar la autopsia para poder determinar las causas de muerte. Será fundamental esta pericia para saber si el cuerpo presentaba lesiones previas a su contacto con el agua del Riachuelo. DIARIO REGISTRADO – LA RETAGUARDIA