El presidente y candidato en las elecciones en Brasil el próximo 2 de octubre, Jair Bolsonaro, acusó de persecución al Tribunal Superior Electoral (TSE) y declaró que esperará hasta la publicación oficial de los cómputos para decidir si acepta o no el resultado.

El mandatario, que se encuentra por debajo en las encuestas frente a su principal opositor y ex presidente Lula Da Silva, aseguró que "así como uno no tiene hoy en día cómo comprobar el proceso electoral, el otro lado (oposición) no tiene como comprobar que fue serio".

En declaraciones con TV Record, Bolsonaro señaló que esperará el resultado, ante los rumores sobre si cuestionará los números surgidos de las urnas electrónicas.

Bolsonaro apunta al rol del TSE

En su señalamiento al Tribunal Superior Electoral (TSE), Bolsonaro pidió la presencia de las Fuerzas Armadas en la "sala cofre" o búnker donde se realizará el conteo de votos electrónicos de las elecciones en Brasil, con el objetivo de generar mayor transparencia.

Aseguró que "para reducir a cero las chances de fraude", solo tiene que haber "voto impreso, como en las elecciones de Paraguay".

Además, cuestionó que el TSE no haya autorizado hacer transmisiones en vivo desde el Palacio de Alvorada, residencia oficial, y le prohibió realizar publicidad de campaña con imágenes de los actos del 7 de setiembre, Bicentenario de la Independencia.

"Tengo prohibido hacer lives desde mi casa oficial, tengo que trasladarme a la casa de alguien, eso es persecución política, y no puede usar las imágenes del 7 de setiembre en el horario electoral, ¿por qué?".

Según reveló una encuesta realizada por la Agencia Ipec, Lula Da Silva, máximo líder del Partido de los Trabajadores (PT) cuenta con un 48% de intención de voto de cara a las elecciones en Brasil, mientras Bolsonaro lo escolta con el 31% como cabeza del Partido Liberal (PL).


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