La crítica del infectólogo Eduardo López no cayó bien en el Ministerio de Salud de la Nación. “Son cuestionamientos que habitualmente se hacen puertas adentro”, le dice a TN.com.ar un funcionario de esa cartera. Horas antes, el experto sanitarista había dicho que “tener cinco millones de vacunas en heladeras es una barbaridad, un fracaso del sistema” y pese al enojo por sus palabras, en el Gobierno reconocen que hay preocupación por el bajo ritmo de aplicación ante el avance de la variante Delta.

Es que en las últimas semanas, de acuerdo a números del Monitor Público de Vacunación, se pasó de aplicar más de 400 mil dosis por día a un promedio de 350 mil. En la Casa Rosada responden que son las jurisdicciones las responsables de suministrar los sueros y que en diversas partes del país las dificultades del propio territorio retrasan la inoculación. Hablan de “vacunas al hombro” para graficar lo que ocurre en regiones del norte y el sur de la Argentina.

Todo esto ocurre en momentos en que en el Ministerio de Salud de la Nación no ocultan su preocupación por el avance de la variante Delta de coronavirus. De hecho el lunes la ministra Carla Vizzotti dijo que este linaje está “muy cerquita” de circular de forma comunitaria e inmediatamente después aclaró que aún la de Manaos es la cepa predominante.

Actualmente en el país hay 4.886.030 dosis distribuidas que esperan por ser aplicadas. A un ritmo de 350 mil suministros por día, se tardarían casi 14 jornadas en terminar de colocar todas estas vacunas. Son varios los infectólogos y expertos sanitaristas los que aseguran que para mediados de septiembre la Delta circulará con mucha más fuerza. El lunes se confirmó el primero de los casos en Mendoza y en Córdoba ya son dos los muertos a causa de este linaje, uno de estos el paciente “cero”.

Al 24 de agosto, se aplicaron 39.605.804 dosis, de las que 27.330.979 corresponden al componente 1 y 12.274.825 ya completaron sus esquemas.

Son varias las hipótesis que se barajan respecto a los motivos por los que no se aplican estas vacunas. Entre los infectólogos circula una que tiene que ver con que el Gobierno dio la orden de colocar en agosto segundas dosis y ante la falta de vacunas de AstraZeneca y Sputnik V II para completar esquemas se retrasa el avance de las inoculaciones. Pero allí surge otro incógnita: ¿por qué no se avanza con primeras dosis?

A través de un comunicado de prensa, el Ministerio de Salud de la Nación le respondió a Eduardo López y aseguró que “lejos de ser un fracaso, el proceso de sacar las vacunas de Ezeiza, controlar la temperatura, volver a empaquetar, mandar a las provincias y que las provincias lo distribuyan a todos los vacunatorios de su territorio, es un gran logro del sistema”.

Y continuó: “El stock de vacunas no es inamovible, está vivo, en permanente llegada y distribución. Y este tipo de afirmaciones es desconocer las complejidades de llegar desde Ushuaia a la Quiaca, que se hace en tiempo récord”.

Desde la cartera que conduce Vizzotti aclararon que el país presenta una diversidad de territorios que dificultan la distribución de las dosis. “Una cosa es vacunar en centros urbanos donde la gente está cerca y puede ir a los vacunatorios más fácilmente, y otra son los territorios más alejados, con menos densidad poblacional y dificultades de acceso, donde los vacunadores tienen que llegar casa a casa, con las heladeras al hombro”, aseguraron.

Incluso en Salud hablan de dificultades de conectividad de los ciudadanos que provoca un retraso en el chequeo de las notificaciones.

Los números de agosto, el mes de las segundas dosis

La última semana de agosto será clave para comprobar si el Gobierno de Alberto Fernández alcanzó el objetivo central que se había planteado a principios de mes: suministrar 7 millones de segundas dosis para completar el esquema del 60% de las personas mayores de 50 años ante el avance de la variante Delta de coronavirus, el linaje más peligroso de todos.

De acuerdo a datos del Monitor Público de Vacunación, a comienzos de agosto, poco más de 7 millones de personas habían recibido las dos dosis, mientras que a la fecha esa cifra ascendió a los 12.274.825, es decir, se suministraron 5,2 millones de sueros en el octavo mes del año. Por lo que la Casa Rosada tiene el desafío de suministrar 1.800.000 dosis más para alcanzar la meta que prometió Alberto Fernández.

Según cálculos de TN.com.ar, se deberían suministrar un promedio de 225 mil segundas dosis en los restantes nueve días del mes para trepar a la cifra de 7 millones de esquemas completos en agosto. Para lograrlo, el Gobierno tiene que sortear un escollo: contar con más dosis de Sputnik V del componente 2 y nuevos sueros de AstraZeneca.

TN


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