El fiscal general británico acusó hoy al Parlamento de ser una "vergüenza", al reanudarse las sesiones legislativas tras el fallo de la Corte Suprema que declaró ilegal la decisión del primer ministro Boris Johnson de suspender la Cámara de los Comunes.

La voz grave del fiscal Geoffrey Cox resonó en el recinto al defender su polémica recomendación a Johnson para que suspendiera el Parlamento, una decisión que impedía a los diputados discutir leyes sobre el Brexit.

Cox tomó la iniciativa agresivamente y acusó a lo que calificó de "Parlamento muerto" de ser "demasiado cobarde" para votar una moción de censura contra Johnson, que, de aprobarse, derribaría al gobierno y obligaría a adelantar las elecciones.

"Este Parlamento debería tener el coraje de enfrentar al electorado, pero no lo quiere hacer, porque muchos de ellos (los diputados) lo único que quieren es impedirnos que abandonemos la Unión Europea", dijo a los legisladores.

"Pero la hora está llegando. La hora está llegando, señor presidente, en la que ni siquiera estos pavos van a evitar la Navidad", agregó.


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