Diputados rechazan la acusación constitucional contra Piñera

La Cámara de Diputados rechazó, en votación ajustada, la acusación constitucional presentada por la oposición contra el presidente Sebastián Piñera por las violaciones a los derechos humanos denunciadas durante la represión del estallido social en el país.

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Los diputados chilenos rechazaron hoy, en votación ajustada, la acusación constitucional presentada por la oposición contra el presidente Sebastián Piñera por las violaciones a los derechos humanos denunciadas durante la represión del estallido social en el país.

La acusación, equivalente a un juicio político, es la primera de este tipo contra un mandatario chileno en ejercicio en más de 50 años y fue desestimada con el voto de 79 diputados contra 73.

“La Cámara acoge la cuestión previa de que la Acusación Constitucional contra el Presidente de la República no cumple con los requisitos que la Constitución Política señala. Por lo tanto, el libelo (base de la acusación) se entiende como no interpuesto”, informó la Cámara de Diputados a través de Twitter.

Esta decisión se conoció un día después de que los senadores inhabilitaran por cinco años a un hombre clave en el gobierno de Piñera, su primo y ex ministro del Interior Andrés Chadwick.

La acusación, impulsada por parlamentarios de la oposición, apuntaba a la supuesta responsabilidad de Piñera en “las graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado” durante el estallido social iniciado en octubre.

Las protestas, iniciadas por el aumento del transporte público, derivaron en multitudinarias marchas en reclamo de cambios profundos al modelo económico y político, que fueron ferozmente reprimidas por policías y militares, con un saldo de una veintena de muertos, y miles de detenidos y heridos.

La votación de hoy se produjo apenas horas después de que el Senado aprobara la acusación constitucional contra Chadwick, lo que constituye un duro revés para el gobierno, no solo porque se trata de una pieza clave y estratégica del piñerismo.

El abogado de Piñera, Juan Domingo Acosta, dijo en su intervención que en la acusación presentada por un sector de la oposición “no se imputan actos, como debieran haberse imputado para que una acusación pueda ser admisible, sino omisiones”.

“No se imputan actos personales, sino de otros. Y en lo referente a haber tolerado, no son acciones que se imputen ni actos de administración. Esta acusación no es admisible, no cumple con los requisitos de la Constitución de la República”, agregó Acosta, citado por La Tercera.

Entre los diputados que apoyaron la acusación figuró el comunista Boris Barrera, quien señaló que “el Presidente infringió abiertamente la constitución, porque permitió que en nuestro país se cometieran graves violaciones a los derechos humanos de forma sistemática y generalizada”.

El último opositor en hablar fue Daniel Verdessi, de la Democracia Cristiana, quien afirmó que “Piñera es responsable de las consecuencias” de la decisión de reprimir las protestas, aunque no admita sus responsabilidades.

“Y no las admite porque no se piensa autor de atentados personales contra las víctimas. No presionó el gatillo de la escopeta antidisturbios, no lanzó la bomba lacrimógena, no mutiló, no violó ni ultrajó a nadie. Y parece decir que si alguien creyera lo contrario, que lo demuestre en tribunales donde están radicadas las causas y donde se debe probar la verdad judicial”, siguió.

“Pero nosotros -completó- no estamos hablando de esto. Y es hora de que dejemos de tratar a la sociedad chilena como a una masa de gente ignorante que no conoce, no se informa, no se forma juicio sobre las cosas y que carece de voluntad para exigir lo que considera justo”.

Previo a la votación, Piñera dio una entrevista donde se refirió al estallido social chileno y señaló que “definitivamente vivimos algo que nadie anticipó, que nunca había ocurrido”.

“No lo vi venir”, reconoció el mandatario al respecto, agregando que Chile “había tenido un tercer trimestre muy positivo en crecimiento, en creación de empleos, en inversión y en mejoría de la calidad de vida.”

“Estábamos preparándonos para ser la sede de la APEC y de la COP25, que iban a celebrarse en Chile en noviembre y en diciembre, respectivamente”, dijo.

Subrayó que si bien se venía acumulando un malestar, éste no era contra su gobierno, sino que “venía de gobiernos anteriores”.

“Hubo muchas conductas monopólicas en industrias básicas, y muchos escándalos e irregularidades en el uso de recursos públicos. La gente fue acumulando este malestar y se expresó de repente con mucha fuerza”, explicó.

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