En una nota del Economista Director E&R y Profesor de la FCE de la UBA, Diego Giacomini, publicada en El Cronista bajo el “Desbarajuste fiscal y deuda: las provincias deberían pagar menos tasa que Nación”, el profesional advierte que “el escenario fiscal es el causante del deterioro de la economía argentina”. Y luego de un extenso análisis, desemboca en que las provincias han hecho un buen trabajo luego de firmar los pactos fiscales y el acuerdo por el Fondo del Conurbano Bonaerense, mientras que la que no está haciendo los deberes, como corresponde con las cuentas públicas, es la Nación, aún cuando hay un reconocimiento del propio presidente Macri de que no se puede vivir financiando el déficit con deuda.

Nación pone un piso alto al costo de la deuda

Precisa Giacomini que la situación fiscal de Nación le pone un piso alto al costo del endeudamiento provincial. En efecto, los rendimientos de los bonos provinciales oscilan entre 5,5% y 10%, dependiendo del plazo y la provincia. Y que, jurisdicciones como CABA y Buenos Aires, aun presentado déficit, cotizan prácticamente como soberanos, en línea con los rendimientos exigidos por el mercado a las colocaciones de deuda de Nación. Lo mismo ocurriría con Córdoba y Santa Fe, provincias hoy con superávit fiscal, y consideradas como “grandes” por el mercado o “too big to fail”. Neuquén, Chubut, Salta, Mendoza o Tierra del Fuego ceden en garantía recursos dolarizados como las regalías hidrocarburíferas.

“Sin embargo –dice Giacomini-, hay un conjunto de provincias a las que, sin estos recursos, el mercado les exige más rendimiento, aun cuando su sostenibilidad fiscal es buena, como son el caso Chaco, Entre Ríos o La Rioja, por mencionar distritos que colocan deuda en los mercados internacionales. Ejemplificando con una provincia que próximamente saldrá al mercado, Chaco, su bono rinde 335 puntos básicos por sobre la curva del soberano, siendo una jurisdicción que año a año mejora sus resultados operativos, achica su déficit y prácticamente no está endeudada”, señala.

Para finalizar destaca que las provincias vienen haciendo los deberes y está claro que son más solventes que la Nación. En este marco, para volver a crecer con inversión, creación de empleo y mejores salarios, se necesita un cambio copernicano en la política fiscal enfocado en una drástica reducción del gasto público y del déficit fiscal a nivel nacional. Todo lo demás es mucho ruido y pocas nueces, finaliza.