Una nueva clase de antibióticos es capaz de tratar con éxito en ratones la infección por la superbacteria MRSA, que se ha vuelto resistente a la mayoría de los medicamentos, según concluye una investigación liderada por la Escuela Médica Warren Alpert de la Universidad Brown de Providencia (Estados Unidos) y publicada esta semana en Nature .

La resistencia a antibióticos no deja de crecer en todo el mundo y se ha convertido en una prioridad de salud global para la Organización Mundial de la Salud (OMS). El MRSA es una de las bacterias que la OMS ha incluido en su lista de amenazas más prioritarias. Conocido popularmente como superbacteria, se trata de un tipo de Staphylococcus aureus que ha desarrollado resistencia a los antibióticos convencionales. En personas sanas suele ser inocuo, pero en algunos afectados puede provocar complicaciones graves, e incluso la muerte. Aunque inicialmente se propagaba principalmente dentro de hospitales, ya ha comenzado a extenderse fuera de ellos.

Ahora, los investigadores han descubierto dos compuestos sintéticos capaces de acabar con el MRSA en el laboratorio. Uno de ellos también logra curar la infección en ratones. El estudio ha revelado que los nuevos antibióticos generan agujeros en las membranas de las células bacterianas y terminan tanto con las células activas del MRSA como con las formas persistentes, que quedan latentes en el cuerpo y resisten aún mejor los fármacos.

Ambas sustancias pertenecen a la familia de los retinoides y tienen una estructura química similar a la de la vitamina A, por lo que su toxicidad es baja. En los experimentos realizados, funcionan mejor cuando actúan junto con un antibiótico ya existente, la gentamicina.

Por su mecanismo de acción, es poco probable que el MRSA desarrolle resistencia a este grupo de compuestos Aunque los científicos todavía están lejos de poder comenzar a ensayar los compuestos en personas, los resultados resultan prometedores porque hasta el momento se han identificado más de 4.000 retinoides, entre los cuales podría haber nuevos candidatos a ser antibióticos. Además, por su mecanismo de acción, es poco probable que el MRSA desarrolle resistencia a este grupo de compuestos.

Fuente: La Vanguardia