La policía francesa abatió ayer a un marroquí que había asesinado a tres personas, y herido a otras 16, en el Sur del país, en un ataque reivindicado por Estado Islámico.

El agresor, Redouane Lakdim, de 25 años, primero mató a un hombre e hirió gravemente a otro al robar un automóvil en Carcassone. Después hirió a un policía al atacar a una patrulla y, finalmente, se atrincheró en un supermercado de Trèbes, a menos de diez kilómetros de Carcassone, donde mató a dos personas, antes de ser abatido por la policía.

Ladkim actuó “solo” y era conocido por “pequeña delincuencia”, declaró el ministro del Interior, Gérard Collomb. “Lo vigilamos y pensábamos que no había radicalización. Pasó al acto de forma brusca, aunque ya estaba siendo vigilado”, agregó Collomb.

Alá. Lakdim, que era vigilado por radicalización islámica, entró en el Super U de Trèbes poco después de las once de la mañana. Armado con cuchillos, un arma corta y granadas, gritó “Alá Akbar” (“Alá es el más grande”) y abrió fuego.

La mayoría de las personas que estaban en el supermercado lograron escapar por una puerta trasera o esconderse en una cámara frigorífica, pero una mujer quedó en poder del terrorista.

Un oficial de Policía se intercambió por la rehén, y permitió que ella saliera, reveló el ministro del Interior, Gerard Collomb, en lo que calificó como un “acto de heroísmo”.

“Sustituyó a la rehén que el terrorista tenía para protegerse, un acto de heroísmo como suelen ser habituales en los gendarmes, los policías que se comprometen al servicio de la nación”, afirmó el ministro.

Hacia las dos de la tarde, el oficial resultó “herido de gravedad” por los disparos del atacante, lo que desencadenó el asalto de las fuerzas de élite de la gendarmería.

“El teniente coronel había dejado su teléfono conectado encima de la mesa y en un momento dado pudimos oír lo que estaba ocurriendo. Cuando oímos los disparos fue cuando el GIGN (unidad de élite de la gendarmería) intervino”, explicó el ministro.

El oficial, Arnaud Beltrame, “salvó vidas y hace honor a su arma y nuestro país”, dijo Macron, que reveló que Beltrame “lucha contra la muerte”. El presidente señaló que la amenaza terrorista que pesa sobre Francia sigue siendo alta. “Nos enfrentamos desde hace varios meses a una amenaza endógena”, afirmó.

Estado Islámico reivindicó el hecho. “El hombre que llevó a cabo el ataque de Trèbes en el Sur de Francia es un soldado de Estado Islámico, que actuó en respuesta al llamamiento” de la organización a actuar “contra los países miembros de la coalición” internacional contra EI, según un comunicado de la agencia de propaganda del grupo, Amaq, distribuido en la red social Telegram.

Agentes de unidades especiales de la policía, encapuchados y fuertemente armados, se desplegaron por la tarde en la barriada de Carcassone donde vivía el atacante, a pocos cientos de metros del centro histórico, y llevaban a cabo registros, en los que se detuvo a una mujer, pareja de Lakdim.

El anterior ataque reivindicado en Francia por EI fue en Marsella el 1º de octubre, cuando un tunecino de 29 años mató a dos jóvenes en una estación de tren al grito de “Alá Akbar”, antes de ser abatido por militares.

Una radicalización “repentina”

Redouane Lakdim pasó de ser, en poco tiempo, de un pequeño traficante de drogas a “soldado de Estado Islámico”. De 25 años, residía en Carcassone, una turística joya medieval, junto a su madre y sus dos hermanas. Había nacido en Marruecos, pero poseía pasaporte francés desde 2015.

En agosto de 2016 cumplió un mes de cárcel por tráfico de estupefacientes. “Lo seguimos y pensamos que no se trataba de un caso de radicalización. Pasó a la acción de repente”, dijo el ministro del Interior, Gérard Collomb, quien describió al joven como una persona que durante mucho tiempo fue solo considerada como un “pequeño proveedor” de drogas.

Según France Info, Lakdim figuraba en la lista de personas señaladas por la Prevención de la Radicalización Terrorista, que es muy distinta de aquélla de los individuos radicalizados con serio riesgo de pasar a la acción.

En las breves tratativas con las fuerzas especiales durante la toma de rehenes, el joven pidió la liberación de Salah Abdseslam, sobreviviente del comando terrorista de los atentados de París del 13 de noviembre de 2015.


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